jueves, 29 de marzo de 2012
Volvía yo a casa esta tarde noche como cuenta Rosendo que se vuelve de la oficina, y pensando el caso que había escuchado en la fila del colegio, una niña de cinco años comentando que su profe estaba hoy de juerga, suponemos que quería decir de huelga, pero ya se sabe que los chiquillos...y volvía yo llena de excels varias, de números de teléfono y de a ver cuando nos pagan el turno de oficio, un desecho con ganas de encontrar a dos jabatos riñendo por quien se ha comido el peón y quien el caballo, y ponte el pijama y lávate los dientes y a ver que saco del congelador para cocinar mañana, y mira por donde que me he encontrado un jamón ( y alegría que este me toca a mi, querido soci). Pues si, un jamón, en la puerta. y es que un jamón siempre es una alegría. Justo esta mañana, antes del asunto de la confusión entre juerga y huelga, me ha preguntado uno de mis hijos a ver porque ( en concreto el que acabe tirarse ne lancha encima del teclado y decidido que se queda con su mami a dormir en el cuarto de baño, que es desde donde escribo) que porque un niña de su clase, musulmana y de nombre no me acuerdo, había mentido diciendo que había merendado chorizo, cuando ella no come chorizo, porque es musulmana, y a ver porque no come chorizo. Los cerdos son un animal extraordinario. Y no sucede que los musulmanes no coman chorizo por aquello de la triquinosis, como pudiera parecer, que va. Me contó la interprete de árabe del juzgado que el hecho de no comer chorizo es porque consideran que el cerdo, que se lo come todo, es un animal impuro, por el hecho de comerse todo. Como si la impureza la adquiriese uno desde fuera. Craso error. El cerdo es lo más. Y si no mira que alegría me he llevado yo con mi jamón nuevo.
miércoles, 28 de marzo de 2012
Hoy , merendando bocadillos de jamón york en le embarcadero a orillas del Ebro, con el sol alentando las tres espaldas de quienes engullíamos los bocatas preparados por mi, me han preguntado mis hijos cuanto rato pasan en sus actividades extraescolares. Yo les he contestado, 45 minutos en musica, 30 minutos en trompeta, una hora en yudo, y bueno, una retaila más de minutos, cuartos de hora y espacios temporales. La siguiente pregunta es que hago yo mientras les espero. Pues que voy a hacer, esperaros. Oigo la radio, leo un libro, hago un recado...y así se han quedado tranquilos, sabiendo que hace su mama en los intervalos temporales que prescinden de ella, y que prescinde de dedicar a cafés varios, porque el recorrido del café con madres es de todos conocido, bastante limitado. Y entonces, supongo que para amenizar la espera del bocadillo, se han puesto a contar chistes de jaimito. Y mira, por ahí, si que no paso. Porque lo peor de ser madre no es comerse las aletas de la merluza, y eso que son odiosas, con tanta espina. Lo peor son los chistes de jaimito, esos tan largos que te olvidas del inicio a mitad del chiste. Esáa bien comerse los restos de bocadillo de chorizo, y hasta las madres de los amiguitos pueden llegar a ser un aliciente en el parque. Pero los chistes de jaimito, eso es infumable. eso, y el tal José Mota. El humor de los chiquillos esta en si mismos, los alrededores dejan mucho que desear, la verdad. A mí, de darme envidia, me dan los superpoderes de los Pokemon. Si yo tuviese superpoderes de pokemon, fulminaría al abogado contrario, incluso me cargaría a su señoría en muchas ocasiones, y si te apuras, hasta al cliente propio. Eso sí que está genial, y no aquello de puños fuera, planeador a bajo, Macingarzeta ni los pechos de Afrodita. Con eso no se llegaba ni a la esquina. No vayamos a comparar la Casa de la Pradera con Phineas y Ferb, y mucho menos con Bob Esponja. Es que nos enseñaron a ser tontos de capirote, ¿ a dónde pretendían que llegarámos? Desde luego, no mucho más lejos de lo que llegaron Heidi y Clara.
martes, 27 de marzo de 2012
El 29, convocada huelga general. Yo, con la venia, lo que quiero que me pase el 29 es que venga al despacho Iñaki Urdangarín y me diga, mira maja, que me he pensado que cambio de abogado, y a partir de hoy, 29, el caso me lo llevas tú. O Matas, o un chofer de director general imputado de los que abundan. Hoy me ha tocado entrar en uno de los colmados de Amancio, y comentaban encargada y subordinada sobre la obligatoriedad, toda vez que la encargada, como tal, se había leído la reforma laboral y eso es algo que nos deja en una posición de indefensión absoluta, dixit. Y yo, que considero un desatino esta reforma porque no va a encaminarnos a la creación de más empleo, no he podido callarme. Así que camiseta en mano le he comentado la posibilidad de que el jefe llame el 29 para cubrir su ausencia a dos chavalas del paro, y luego, en vista del mayor interés de las recién colocadas, y aprovechando precisamente la reforma laboral, las mande a ellas dos, encargada y subordinada, a sustituir a las recién llegadas en las listas del INEM. Que todo puede pasar. Porque es cierto que no somos un país de I ni de D, por carácter. Y que para crear puestos de trabajo sería más acertado incentivar la riqueza que poseemos , el turismo, el patrimonio, el suelo más fértil de Europa, y dejarnos de levantar aranceles al vecino Marruecos, y ofrecer servicios de calidad. Eso que no nos permite hacer la Europa en la que nos integramos y en la que nunca dejaremos de ser el vecino pobre y folclórico del Sur. Pero una huelga, no es la solución, salvo para justificar los sueldos de los liberados, que por cierto para las 3 se irán a comer y luego al carajillo, porque son todos de jornada continúa.Que para crear empleo lo que hay que hacer es sacar gente del paro, y no poner alfombra roja a los despidos, en eso estamos de acuerdo. Pero que parar un país y generar suculentas pérdidas no nos va a ayudar. A lo sumo, hacer huelga trabajando el doble y llenando de stocks sobrantes los almacenes, eso sí que sería un elemento a considerar. Por no comentar la obligatoriedad de la huelga en muchos casos, que la huelga ha de acabar siendo como los toros, que no tienes opción de elegir en según que ambientes. Así que con un poco de suerte, yo abro el garito el 29 y a esperar que aparezca Iñaky.
lunes, 26 de marzo de 2012
Incluso aunque puedo adivinar con total certeza que este comentario me va a costar unas nuevas vacaciones en autocaravana, publicarlo igual merece la pena, aunque ya os contare que tanta intimidad no ha de ser saludable para una familia decente, otro día hablaremos de ellos. Yo es que yo soy muy temeraria, y hablando ni te cuento. Así que hago de tripas corazón y me siento valiente y no tengo más remedio porque no me lo puedo callar, que contaros la visión de mi santo sobre unos gallumbos megafasion, y que dice que va a encargarse mas, aunque no le hagan falta, incluso. Los tales calzoncillos os diré que vienen de China, y no me explico como no los interceptan en la frontera como material altamente peligroso. Los ha adquirido en un arranque de modernidad y autosuficiencia mi santo, con la colaboración inestimable de sus dos amigos , solteros empedernidos, denominados el"polígonos" o "poli" y "huerta", ambos en edad de merecer y perder la soltería, con prisa vamos, y ubicados en la posición de caza, acoso y derribo de "botas blancas". Los tales gallumbos son un atentado al buen gusto según la descripción que prosigo. Los hay de dos modelos, ambos de talla inexplicablemente entallada. Unos consisten en una cinturilla bien ancha de un plata que reluce más que el jueves del Corpus Cristi, y resto en colores variados, léase azulete, naranja o similar, ribeteados del mismo plata. Esos son el top de la modernidad. Los otros, de versión mas clásica, consisten en cinturilla estrecha en blanco que se prolonga ribeteando las partes nobles y el color a elegir, tono fuerte para resaltar el lbanco. A mi santo le quedan bien, como todo trapo que se coloque. Imagino que los impulsores de la compra, el "polígonos" y el "huerta", hacen un uso bien poco discreto de sus adquisiciones. Haciendo honor al verdad, no destiñen como pudiera intuirse. Lucen para mayor conocimiento de su procedencia y glamour la marca Calvin Klein, creo, aunque lo mismo son de Armani Collectioni. En dos palabras, impre-sionante.
Que después de conocer que el Director General de turno se gastase 25.000 euros al mes en farlopa, y todos los demás escándalos de amiguismo y pandereta que han adornado las elecciones andaluzas, vuelva prácticamente a ganar el mismo color político, es de traca. Anoche una cadena no amiga decía eso de tienen lo que se merecen. Si se lo guisasen ellos, perfecto, lo que me horroriza es la parte solidaria de este nuestro estado de las autonomías, que nos lleva a pagar el pufo a escote. Que con un 40% por cierto de paro, vuelvan a votar a los mismos, sólo significa que no se quiere cambiar, que se quiere seguir siendo una región de jetas, resabidos, peoneros con peonadas y etc.,lo cual ha de ser una pena y motivo de hacer la maleta y cruzar Despeñaperros para todo aquel , si es que lo hay , con ganas de tirar para adelante, de emprender, de mejorar, de hacer una sociedad más limpia, igual de juerguista, que esa idiosincrasia no tiene porque desaparecer, pero menos tramposa, que ya vale de vivir del cuento, la subvenciones...esa cultura que ha generado treinta años de apoltronamiento, esa del hermanísimo, del cuñadísimo...esa, sí que tendría que ser motivo de escisión, que se lo paguen entre ellos. Como muchos otros, se cae el alma a los pies, porque fuese lo que fuese, el cambio es necesario en cualquier escenario, y especialmente en el político. La vida no puede ser un estanque de agua quieta que se acaba pudriendo, la vida es un continuo caminar, y en camino ninguna opción que permanezca más de ocho años en un gobierno va a dejar de hacer su patio de corrala privado. No me importa lo más mínimo el color político que gobierne, pero no entiendo cual ha sido el miedo para mantener un estatus tan corrompido. Vuelvo a preguntarme, ¿dónde está ese 60% de la población que se mantiene activa? ?Y aquellos gestores que lo hacen con razón y cabeza, como los del Ayuntamiento de Málaga. No los veo, en realidad me viene al recuerdo Jesús Gil y todos los que en Marbella le han sucedido, y me da mucha pena volver a enclichar a toda Andalucía en los mismos adjetivos. Que pena , no haber aprovechado para avanzar.
viernes, 23 de marzo de 2012
Hay quien cree que los ángeles bajan del cielo, de cuatro en cuatro, y se colocan uno a cada esquinita de nuestra camita. Pudiera ser. Yo mantengo otra teoría. Yo creo que los ángeles vienen de uno en uno, y no bajan del cielo, sino del tren Alvia que viene de Barcelona, y al que se han subido después de un viaje de dos horas en avión, desde Liubliana, capital de Eslovenia, antigua Yugoslavia. Hay quien cree que los angelitos son rubitos, con ojos claros y alas en la espalda, y visten túnicas blancas. Pudiera ser. Yo mantengo otra teoría. Para mí los ángeles tienen el pelo negro, la piel blanca, los ojos oscuros, y una mirada inundada de paz y bondad que te cautiva. Y no visten túnicas blancas, sino ropa oscura, que si te das cuenta, a medida que pasa el tiempo y tu has dejado que el ángel se quede a tu lado, se va tornando de colores más alegres. Hay quien cree que los ángeles cantan como ruiseñores. Pudiera ser. Yo mantengo otra teoría. Yo creo que la voz de los ángeles es suave como una brisa fresca un anochecer de verano, y su risa alegre, brillante y nada estruendosa. Y si que cantan, a veces, canciones, en inglés y en esloveno, y no se escucha entonces un arpa, sólo su voz, y no sólo cuando cantan, también cuando simplemente hablan o están en silencio, porque su sóla presencia es suficiente para tu tranquilidad. Y otra cosa, los ángeles de los que yo hablo no se quedan siempre contigo, no, caminan a tu lado sólo un ratito, el suficiente para que les reconozcas y sepas disfrutar de su compañía y aprendas, para cuando se vayan, a vivir sin ellos. Porque un día se marchan, según ellos dicen a seguir su vida, pero tú ya sabes que no, que se tienen que ir para que otra persona distinta a tí pueda disfrutar de tener un ángel propio y exclusivo tan cerca.
miércoles, 21 de marzo de 2012
A propósito de la lluvia, nuevos y enternecedores sucesos. Tengo un un primo, que es más que mi primo porque ha sido mi compañero de infancia y mi vigía en las noches ( y no me olvido que se chivó de mi escapada al pobre de mí) , de nombre diminuto, ya de todos conocido. Y ha echado mi primo un andriode que cuida como él cuida todas sus cosas,y lo luce brillante y escueto. Y a propósito de la lluvia y con el fin de proteger a su apreciado andriode, se metió mi primo el susodicho en el bolsillo del gabán, de forma y manera que el sabrá como se metió el celular en el bolsillo, pero cuando recuperó en su mano a su androide, éste se había reconvertido al japonés, y por mucho que le insistiese, el andriode persistía y sólo conocía el teclado japonés, que por cierto es harto dificultoso, si lo que pretendes el comunicarte con tudelanos que no son del japón. Así que andaba mi primo loco con el teclado de su androide, que sólo gestionaba el alfabeto nipón. Y por más que se dirigió a distintos interlocutores, ninguno le supo dar razón del hecho en cuestión. Y ya estaba mi primo cavilando de conocer alguna japonesa que echarse al móvil y con la que chatear convenientemente, cuando se le ocurrió aparecer en mitad de mi cena familiar, consistente en cuatro comensales y un jamón, a contarnos el suceso, so pena de sufrir el destornille general, como así fué. Si bien y después de cierto tiempo contrastando los ajustes, por fin el andriode se avino al teclado normal, o sea al castellano nuestro de toda la vida, con general consuelo, pues las consecuencias pudieron ser funestas. Y este, entre otros, es un hecho causado por la lluvia, tan esperada.
Por fin llueve. No me propongo contaros las bondades del agua, lo necesitados que estamos de ésta, la tristeza que produce su ausencia . No, eso ya lo sabemos. Esta vez , por fin llueve, y puedo sacar a pasear mi paraguas. Que por cierto, es la sensación del barrio. Y digo del barrio, porque les encanta a mis muy dispares vecinas. Esta mañana se me ha acercado una de ellas, del sector pudiente, a saludarme amablemente, refugiada bajo un elegante paraguas de marca. Y mira por donde, le ha llamado la atención precisamente mi paraguas. La última vez que llovió, que fue hace muchos meses, se me acercó otra vecina, esta del sector chandal y deportivas, a comentarme la alegría que desbordo encima de la cabeza con mi florido paraguas. Y la verdad, es un paraguas llamativo. No resultó nada caro. Esta adquisición es del Primark. Je, sorpresa. Estos escasos pero cundidos sábados que parte de mi familia política se aviene a excursionarse en mi compañía en el centro comercial más grande de Europa ( donde como dice una querida amiga, tan gratos momentos hemos pasado) y nos dedicamos a competir en variopintas adquisiciones de entre tres y diez euros, y entre las primeras, mi paraguas. No me hubiera visto yo hace unos lustros con accesorio tan llamativo, pero ya se sabe, que a la vejez viruelas. Todo florido en tonos malvas y fucsias, resiste impertérrito las inclemencias del cierzo, bailando descompasado el fino volante que lo remata. Y por lo que se manifiesta, alegrando el paisaje nublado y gris. Por el módico precio que costó, acompaña bolsita a juego para su refigio, amarrada al extremo de la tela, que ondea la viento cual bandera. Todo ello rebosante de flores. Por tres euros, me paseo dignamente , habiendo prescindido de los paraguas que solía, adornados con Micky Mouse y demás alborotadores del imaginario.
Es el día mundial de la poesía, así que no puedo por menos que compartir estos versos de amor, que por supuesto no he escrito yo, son anónimos, datan, creo, del Siglo de Oro . Los escribo de memoria porque de tanto escucharlos en mi cabeza me los he aprendido, y porque me hubiera gustado ponerme en la piel de quien escribió esto que yo hoy repito y fue tan humilde como para no rubricarlos.
No me mueve mi Dios para querete,
el Cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido,
para dejar por eso de quererte.
Tu me mueves, mi Dios,
muéveme el verte,
clavado en esa Cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme en fin, tu amor,y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
No me mueve mi Dios para querete,
el Cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido,
para dejar por eso de quererte.
Tu me mueves, mi Dios,
muéveme el verte,
clavado en esa Cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme en fin, tu amor,y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
Lo más curioso de ciertos políticos, cuando dejan de serlo, es la poca costumbre que tienen de meterse la mano en el bolsillo para pagar la ronda. Claro, pobres, tan acostumbrados a cargar a las dietas diversas sus gastos más peregrinos. Tiene que reeducarse, de nuevo. Aprender a comprar un billete de tren, y pagarlo. Conocer el precio del café, y de la caña, el pincho, y el menú del día. Es duro, eso de volver a la cruda normalidad de los que no nos han dado nada hecho y tenemos que comprar a diario el pan nuestro de cada día. Resulta ciertamente ridículo observar su cara de sorpresa cuando les dices eso de "esta la pagas tu, guapin" y rebuscarse en el bolsillo la tarjeta para todo respaldada por el dinerín público, que ya no encuentran, y rascarse la cartera que tan en el fondo del bolsillo lleva años guardada. La falta de costumbre. A propósito de privilegios de la clase política, estos días nos bombardean con la "pepa", y como mi formación es evidentemente jurídica, tengo grabados en la memoria desde hace muchísimos años aquellos principios que nuestra primera constitución proclamaba, y de ellos un día prometo escribir. Hoy sólo quiero recordarla porque dos siglos después, resulta curioso que los estratos del poder estén tan alejados de la cruda realidad hoy en día como entonces. Y, porque no decirlo, la masa en general igual de adormecida. No es que me enternezcan las muestras de cariño del pueblo de Cádiz al Rey, que seguramente el hombre se las ha ganado a pulso a fuerza de vivir la vida que el tocó, lo que me toca la razón y el corazón es la necesidad que tenemos, o tienen, y tuvieron entonces, el pueblo en general, de la figura regia que ilumine sus vidas. Y entonces llamaron a trono a Fernando VII que resultó ser un traidor. O no, porque aunque los constituyentes reunidos en San Fernando conocían que era lo mejor para el pueblo gobernado, éste, ignorante, no lo sabía.
martes, 20 de marzo de 2012
Que duro volver a la rutina, más si es martes. Porque si es lunes, te queda la frase de Herrera, y por fin es lunes. Pero el martes...es un día durísimo, por cuestiones tan personales que no viene a cuento transcribir. Y como llevo ya muchas horas tecleando, vengo a recordar el anuncio de Loewe, que es la reencarnación teenage del reportaje del Vogue de nuestras ministras paritarias. Yo, de la dicha marca, tengo un bolsito, que tiene ya la mayoría de edad, y cuenta con una curiosa historia. Me regaló una persona, no cercana, y que entre las cosas que se ha podido y querido comprar con su mucho dinero no está la educación, una bolsa de playa de Loewe. La bolsa no era, ciertamente, mi estilo. Por aquel entonces, todavía no me había dado por pasar los veranos en Marbella, y hasta alturas, ya no me va a dar tiempo de plantearme ese tipo de vacaciones. La verdad que lo mio era más bien el camping mochilero, y en ocasiones sigue siéndolo. En este ambiente, la bolsa de playa de Loewe, neceser a juego, en tonos dorados con letras brillantes, es que no. Así que, pensando que aunque del Quechua, una tiene que ir si no conjuntada la menos coherente, me fui, acompañada de mi madre, a una tienda Loewe, para cambiar aquello. Recalco, acompañada, que sóla igual ni me dejan entrar,puesto que no llevo nada que signifique ni mi estatus ni mi bolsillo. Y cambié la bolsa dichosa por dos bolsitos de paseo, una para mi señora madre y otro para mí. Y tengo que decir que los dependientes no fueron ni amables ni educados. Así que el anuncio actual de la marca, no viene a extrañarme. Semejante pandilla de supuestos modernos, disfrazados para el momento, que están por darle un palo al agua, y cuyo mérito según se relata es ser sobrinos, preferentemente, de alguien con lejanas implicaciones artísticas, que puede que algún gen de esos que han hecho famisillos a sus tios les haya saltado a ellos, no me impresiona. Modernos porque los pantalones se sujetan malamente a la cadera o el pelo se recoge en una bufanda de colores. Ninguno de éstos chavales de bien conocen el significado del término dación en pago de la hipoteca. Personalmente, prefiero a Tamara Falcó, mucho menos hipócrita.
domingo, 18 de marzo de 2012
Que tengo yo que mi amistad procuras,
que interés se te sigue Jesús mío, que a mi puerta cubierto de rocío, pasas las noches del invierno oscuras...
Puede que sea sorprendente, pero éstos, y otros muchos versos, los sé de memoria.
Y éstos, de Lope de Vega, quiero dedicar a los dos individuos, sin rencor ni mala fe, que según cuelgue esta página en mi muro, la abrirán.
Lo tengo comprobado, dos páginas vistas, un segundo después. Una en Alaska, otra en USA.
Saludos , por cierto.
No me mueve la curiosidad de conocerlos, lejos de mí esta propósito. Ya imagino que no despierto interés alguno en los lectores que refiero. No, seguramente serán algo así como Google, o FBI, o qué se yo qué servidor localizado en esos lares, que como Tom Cruise en cualquier película de acción, me vigilan por el bien de la humanidad, evitando que emita mensajes subversivos que descontrolen la paz mundial y el orden establecido. Hemos vendido bien barata nuestra alma y nuestra libertad a cambio de un poco de tecnología accesible. Paseamo y nos nos relacionamos, trabajamos sin sospechar que sólo nos queda la intimidad que no compartamos por ningún medio.Todo lo que salga de nuestro cerebro, será controlado, analizado, y seguramente, por vanal, desechado. No somos maleantes, ni traficantes de armas, ni cometemos mas delito que lo que podamos reducir de nuestro pago a hacienda, si es que podemos, con grandes dosis de remordimiento.No somos un peligro para los estados, ni para el precio del petroleo. Pero ello no nos libra de ser carne de control. Salimos a la red como el que sale a tirar la basura, en bata de guatiné y zapatillas de felpa. Y no sospechamos que tras los visillos de las ventanas vecinas y lejanas, alguien nos observa. Alguien que tiene la misión de que nadie en este mundo se mueva de la foto. Saludos, por cierto.
que interés se te sigue Jesús mío, que a mi puerta cubierto de rocío, pasas las noches del invierno oscuras...
Puede que sea sorprendente, pero éstos, y otros muchos versos, los sé de memoria.
Y éstos, de Lope de Vega, quiero dedicar a los dos individuos, sin rencor ni mala fe, que según cuelgue esta página en mi muro, la abrirán.
Lo tengo comprobado, dos páginas vistas, un segundo después. Una en Alaska, otra en USA.
Saludos , por cierto.
No me mueve la curiosidad de conocerlos, lejos de mí esta propósito. Ya imagino que no despierto interés alguno en los lectores que refiero. No, seguramente serán algo así como Google, o FBI, o qué se yo qué servidor localizado en esos lares, que como Tom Cruise en cualquier película de acción, me vigilan por el bien de la humanidad, evitando que emita mensajes subversivos que descontrolen la paz mundial y el orden establecido. Hemos vendido bien barata nuestra alma y nuestra libertad a cambio de un poco de tecnología accesible. Paseamo y nos nos relacionamos, trabajamos sin sospechar que sólo nos queda la intimidad que no compartamos por ningún medio.Todo lo que salga de nuestro cerebro, será controlado, analizado, y seguramente, por vanal, desechado. No somos maleantes, ni traficantes de armas, ni cometemos mas delito que lo que podamos reducir de nuestro pago a hacienda, si es que podemos, con grandes dosis de remordimiento.No somos un peligro para los estados, ni para el precio del petroleo. Pero ello no nos libra de ser carne de control. Salimos a la red como el que sale a tirar la basura, en bata de guatiné y zapatillas de felpa. Y no sospechamos que tras los visillos de las ventanas vecinas y lejanas, alguien nos observa. Alguien que tiene la misión de que nadie en este mundo se mueva de la foto. Saludos, por cierto.
Señora que riñe sin cesar a sus niños, los cuales para incrementar este deporte maternal no paran de hacer mal. En eso me voy a acabar convirtiendo, si la frivolidad no lo remedia. Así que ayer tarde, cuando a mis pequeños monstruitos se unieron otros tantos, al lado de los cuales los míos, de normal belcebú y barrabás, pasaron a ser dos arcángeles, me abandoné a la sinsuntancia actividad de observar a los paseantes y descuartizarlos. Y vaya cómo lo pasé. Ese ejercicio mental tenía que ser actividad obligatoria en clase, lo mismo que se pretende con el ajedrez. La observación y posterior invención de la vida y milagros, coexistencia de acompañantes, etc. de las personas. El sol brillaba en el cielo suavemente, la brisa era suave, y los niños se rebozaban de arena en la playa. Los padres habían huido convenientemente con la excusa de catar ciertos licores de la zona. El resto de madres que me acompañaba conversaba. Y yo me abandoné a la observación. De esa familia toda unida alrededor de su impecable bogaboo. Del grupo de jubilados que se dirijen a bailar al club taurino. De las adolescentes ligeras de camiseta sobre sicodélicos patines. Es sumamente variopinta la fauna que puebla los locales vacacionales. En un momento y considerando que mi silencio podía ser interpretado como síntoma de mala educación o bordería y dando por supuesto que mis dos acompañantes hacían la mismo, he comentado en voz alta sobre la indumentaria de unas estupendas que llevaba rato viendo, de esas de somos de aquí de toda la vida, y del carolina herrera de siempre, que les brillan las gafas a la par del cinturón, y me he sorprendido, porque mis acompañantes no estaban embelesadas, como yo creía, en observar al personal. Yo, que de profesión bruja piruja, puedo pasar horas contemplando la gente que va y viene. Admirando la gracia con que lucen, o asombrándome de la valentia de su falta de rubor.Y, de verdad, creí que todo el mundo practicaba el mismo deporte. El deporte de la radiografía, intentar descubrir de que marca es la cazadora que luce esa señora, como le queda el vaquero a ese mozo, el look que luce el conjunto familiar impoluto...esas cosillas. Sin maldad, a veces con sana envidia de los felices que lucen los demás.
viernes, 16 de marzo de 2012
Qué fácil parece echarle la culpa al otro. Qué ligero el equipaje de los que piensan por los demás y ponen en las espaldas de los otros sus propias decisiones. Y qué difícil ponerse en el lugar del otro. Qué difícil reconocer nuestros miedos propios, asumir nuestras pérdidas propias, romper el hilo de aquello que desearías que o no se rompiese, o se rompiese sólo. No nos educan para ser francos con nosotros mismos y por eso, preferimos pensar por el otro, entender en sus palabras lo que no queremos decir nosotros mismos. El mundo es de los valientes, dicen. ¿Y quién es valiente? Acaso no lo es el que se desprende de sí mismo para cuidar de otro, el que se entrega, el que se esconde detrás de su propia humildad. ¿Sólo son valientes los que se ponen el mundo por montera y hacen lo que les da la santa gana? No será eso, supongo. Cada uno de otros es valiente en su propia vida siempre que sea capaz de decidir lo poco o mucho que le toque y no tratar de escurrir el bulto. Cuando he querido ser de verdad un valiente, y esto es totalmente cierto, siempre he pensado que es lo que haría Harry Potter en mi situación. Leo que María Dueñas se hace colaboradora de la revista Elle. No voy a ser yo quien lo critique, que cada uno escriba lo que crea que deba decir y calle lo que crea que deba callar. Y escribe sobre el verbo reinvertarse, que atribuye a sí misma, y a una serie más o menos extraordinaria de mujeres que han podido, sabido o querido, dar un vuelco en su vida. Y tengo que decir, porque no quiero callarlo, que no estoy de acuerdo. Todos los hombres y mujeres que me rodean, y de cuyas vidas conozco, se reinventan cada mañana, sin necesidad de marchar un territorio lejano a vivir una pasión de ensueño, ni hacer obras supremas y poco corrientes. No, se reinventan cada día que se levantan y se van a trabajar y consiguen hacer de cada día un nuevo día, aunque no sea un día extraordianrio.
Algún libro o película china, más o menos enjabonada, nos enseñó que a los chinitos les gusta que sus mujeres luzcan pies pequeños. Aquella historia de meter los pies en hormas para evitar su crecimiento. Pues bien, yo iba a triunfar entre el público amarillo. Tengo unos pies sumamente singulares, únicos en el mundo, e inútiles si no te dedicas al circo. Un desastre, vamos. Y es que mis pies , a los que algún día tenían que dedicar unas letras, tienen la curiosa singularidad de medir lo mismo de ancho, que de largo, incluso podría afirmarse que de alto( de empeine, se entiende).Y eso, duele. Tener un pie que se parece más a un ladrillo o a la aleta de una foca que lo que puede caber dentro de un zapato, duele. Por eso ( y muchas veces porque me abruman mis pensamientos) yo camino con la mirada clavada en el asfalto. Y no es que espere encontrar mientras camino un billete de quinientos euros. Creo además que están todos en la bodega de un barco fondeado en alguna playa de Islas Caimán. No. Pero sí camino mirando al suelo, más bien con la vista orientada hacia el asfalto. Y si me siento, también. Y eso que creo en el dicho aquel de que la cara es el espejo del alma ( homenaje a las señoras que se ponen pecho antes que arreglarse la boca, ¿a dónde quieren que se las mire?). Yo miro los pies de la gente. Bueno, en realidad los zapatos. Esos pies estrechos bien asentados en zapatitos curiosos. Decidamente, no pude ser Cenicienta. Admiro los pies que pueden caminar sin dolor, ni molestias. Envidio a las señoras que pueden elegir qué zapato lucirán. Los pies de la gente. Ojala tuviese unos pies decentes. Unos pies que pudiesen caminar con gracia en unos zapatos bonitos. Una se pone unos zapatos de tacón y se come el mundo. Unos zapatos que te permitan mirar al resto del universo por encima de tus tacones. Si mis pies destartalados se acomodasen en esos zapatos, no los sacaría nunca de allí. Caminaría despacio, escuchando el taconeo capaz de acallar el rumor alrededor. Me puedo pasar la tarde ojeando páginas web de zapatos. Inútil, nunca podré calzarlos. Os envidio, brujas pirujas, que salís de tarde con zapato bonito y de noche con zapato rompedor. Qué suerte. A mí me da la risa con la ridiculez del zapato cómodo. Es una pena. Son una pena. En mi próxima vida, tacón de aguja.
miércoles, 14 de marzo de 2012
Estaba yo tan tranquila ojeando la revista Hola, aprovechando un combate pokemon que no acababa de engancharme, y en esto que caigo en la cuenta de que la dicha revista parece tener ya un tiempo, vamos, que es de otra temporada. Cierto es que la campiña inglesa que rodea la mansión del famosete de turno que se presta a posar del modo más cursi imaginable, no varía tanto de un año para otro. Tenemos que reconocer el mérito de una tal Elsa Pataky, que va sóla al ginecólogo. Semejante proeza debe ser digna de narrarse. Inés Sastre, por ejemplo, tiene un modo de vida preferentemente vacacional. Que es un modo de vida preferentemente deseado por todo ser humano. Y así puedo seguir narrando tonterías que hay que leer ( no me incluyo en los lectores de tonterías porque no me da la vida para leerme el Hola semanal, ya he comentado que este que he encontrado en el montón de quemar leña era cuando menos añojo) . Yo me quedé en la Preysler, al grueso de la farándula nacional no le sigo la pista. Pero lo que considero más significativo es la publicidad, los anuncios a todo color, página brillante completa, que siembran la revista y la financian. En general, cualquier revista dirigida ( y digo bien, dirigida) al público femenino. ¿Alguién tiene la suficiente pasta como para comprarse uno de esos bolsos? ¿Y si la tiene, se la gasta en el bolso en cuestión? Venga ya, nadie puede salir a la calle con la ropa que nos indican, ni maquillarse con esa línea de ojo, nos detendrían de inmediato. Continúo ojeando revistas, esta vez en la peluquería, no por interés, sino para librarme de controlar a mis hijos mientras la peluquera obra. Si me ve ensimismada en la lectura, bregará con ellos sin solicitar mi intermediación. Y conozco de primera mano el recorrido diario, en intervalos de unas cuatro horas, de una supuesta señora normal y corriente. Con una marido estupendo, una niña preciosa, un trabajo que no la despeina, y que le dá para la copa con amigas y el rato nocturno con el pariente. A esta, fíjate, si le llega el sueldo ( suyo o del consorte) para acceder a ese tipo de bolsos. Y además, los pies le caben en sucesivos zapatos de escándalo, desde los de mañana hasta los de cóctel. La revista es mas o menos seria, de tirada nacional, no es el cosmopolitan. Supuestamente me tengo que mirar en estos espejos, incluso visualizar mi reflejo en ellos. Así que llega la noche, y pienso, "tocada, y hundida"
Aviso navegantes, la religión no es obligatoria. Al menos, en el ámbito en que me muevo y sobre el que puedo opinar con conocimiento. Puede que los padres estrictos sigan obligando a los hijos adolescentes a acudir a la misa dominical, pero fuera de ahí, no hay obligación. Puedes prescindir del aspecto religioso de tu vida cotidiana. Basta con tachar "otros fines" en la casilla del impreso de haciendo al hacer la declaración de la renta. Basta con no ir a misa ni domingos ni fiestas de guardar. Puedes elegir que tus hijos no reciban clases de religión para que no llenen su cabecita creciente de ideas como la compasión, la caridad y cosas similares (¿que diantres creéis que les enseñan en clase, a levitar?) Puedes incluso decidir que tus hijos no acudan a un colegio religioso. Casarte por lo civil, o por el rito budú. No bautizar ni comulgar al chiquillo. Y que no te impartan la extrema unción, dejar esto escrito en el testamento. Ya está, ya hemos prescindido de la Iglesia, ni siquiera la financiamos. Así que, tampoco tenemos porque descuartizarla en charlas de barrio ni más ni menos que a toda organización con cuotas de poder, podemos ocuparnos de su crítica con el énfasis que criticamos a Emilio Botín, no hace falta manifestar ese odio que en ocasiones esconden ciertos comentarios. Moderación señores, nos falta la coherencia.
lunes, 12 de marzo de 2012
¿Cual es tu sueño? O mejor, tus sueños. No me refiero a ese sueño inconsciente y arbitrario que ni controlas ni en ocasiones conoces, no, ese sueño puede ser objeto de estudio, de tratamiento medico, incluso puede dirigirse. No es ese sueño por el que te pregunto. Es el deseo, lo que quieres, esa imagen que cubre tu vista cuando das vueltas en silencio a la cucharilla del café, esa imagen que se ha dibujado en el cristal de la ventanilla del coche mientras viajas callado y tu compañero de asiento te pregunta en qué piensas. ¿Qué es lo que ves? Son imagenes de tu vida en otro momento, en otro lugar, con otra gente. Esa vida que piensas y qué solo tu conoces, esa que , si quieres, solo es tuya. ¿Se trata de algo muy distinto a lo que ya tienes? ¿Recuerdas las personas que ya no están ocupando tus momentos? Puede ser que hagas planes. Que viajes. Que imagines cómo se esfuman los malos humos. Ese instante en que puedes manipular la realidad a tu antojo. Que imagines un principio y un final para tu historia. O que no te dé tiempo. Que te interrumpan y se haga añicos la bola de cristal en la que te estas mirando. Y ese ensimismamiento del brillo del sol en la cara , tan a gustito, se esfume. Eso ahora es muy común que te ocurra, seguro que suena el móvil y ocupa tu intimidad. Pero, antes de caer dormido, ¿para quién es tu último pensamiento, esa idea que te acuna hasta que desapareces? Y no te preguntas para quién o para qué son los deseos de la gente que te rodea, con la que compartes la cotidianeidad, ese ir y venir diario. O qué cruza por la mente de los paseantes, de los padres que se sientan en el banco del parque, de la dependiente que espera detrás del escaparate a que entre un cliente. Del maestro mientras cuida un examen. Que intrigante, esta intimidad tan propia.
domingo, 11 de marzo de 2012
Tengo que contárselo. Creo que he encontrado un foco sexista. ¿Alguién conoce su direccion en Nueva York? A ver, Bibiana, Nueva York, USA. Seguro que le llega. La financiación de la estupidez, aunque sea por parte de la ONU, tiene que tener un recorrido corto, no puede haber más de una Bibiana. La cuestión tiene su inicio en el comentario de una querida amiga( me permito el lujazo de saludarla, por si me lee), sobre la categorización deportiva. En concreto, el hecho de que las pruebas deportivas diferencien por sexos. Se trataba en concreto de una carrera, en la que las ellas recorrían la mitad del kilometraje de los ellos, cuando, con toda seguridad, muchas de las ellas están en condiciones de ejecutar la totalidad del recorrido. El comentario no ha ido a mayores. Es algo que está establecido así por los muchísimos motivos, razonables o no, que los detractores o amigos de la situación aleguen, y lejos de mí el feminismo, que yo pertenezco a una generación en que nacer varón aún fue y es una suerte y de esta guisa te puedes permitir el lujo de echarte la siesta. Pero vaya por donde que me paso el domingo que una competición deportiva en que no sólo no existe causa, sino que no hay diferenciación entre muchachos y muchachas. Se trata de la modalidad deportiva que ejecuta por excelencia el cerebro. Una competición de ajedrez. Una competición abierta de ajedrez. Las competiciones escolares de ajedrez son mixtas, en principio, al menos en sus primeras categorías, aunque luego al parecer se diferencia por sexos, al menos a efectos de clasificación. Más o menos, habré de profundizar en ellos para contarlo con mayor propiedad. O quizás , después de lo vivido hoy, no haga falta. Y ello es debido, a que en cualquier competición de ajedrez, la categoría subocho, es decir, por debajo de los ocho años, y en la que no se diferencia entre niños y niñas, ambos compiten conjuntamente. Pero por encima de los ocho años, algún proceso metabólico sucede en el cuerpo femenino, que deja de pensar. Al menos eso es lo que resulta del hecho de que por encima de los ocho años, son rarísimas las niñas que juegan al ajedrez. Y superada la edad de doce años, nula presencia. En esta competición, había niñas. Pequeñas. Muchachas o chicas, adolescentes, una. Y su mayor significación ha sido que era muy mona. Mujeres, cero . ¿Será cierto que nos desprendemos de la masa cerebral con la pubertad? No lo creo. Supongo que todas las que faltaban estaban haciéndose la manicura. Pero no es un problema de sexo. Es un problema de a cual de las dos ( obviemos mayores cuestiones ) manifestaciones de la especie humana empezamos antes a llenarles el hueco de pensar de florituras.
viernes, 9 de marzo de 2012
Esta noche ha comenzado en Andalucía la campaña electoral. Obviamente cada partidos sacará esponja y jabón y se dispondrá durante los próximos días a sacar lustre a estadios, teatros, plazas y demás. Sin embargo, un asunto me inquieta. Escuchar a uno de los candidatos manifestar que es necesario convertirse en el bastión que detenga el avance del conservadurismo...ay que me da la risa. La frase se las trae. El bastión de provincias como Algeciras con más de un 35% de paro. Sí, es probable que mucha gente siga votando a los mismos corruptos que se han mantenido lustros y lustros en el poder, y que probablemente serían, de otro color, los mismos corruptos. Cómo no, si una alta parte de la población va a verse implicada, aunque sea mínimamente. Si se ha hecho de Andalucía el cortijo que se sospechaba. Y me pregunto , desde Marbella, que también es Andalucía, hasta Jaén, cuales han sido los ciudadanos honrados que se han visto obligados a la normalidad entre tanta grosería. Quienes han sido los escasos no privilegiados que no han recibido su ración en la piñata. Porque los habrá. Porque no todo andaluz habrá sido trampero, tramposo, vago, y demás. Desde luego, quienes sin más mérito que su nombre y apellido, o el de algún pariente, han ocupado cargos y carguitos, direcciones y secretarías, esos no. Pero alguien habrá que se parezca a nosotros, a los que no recibimos más que aquello que nuestro trabajo, que no puede ser más que honrado, nos depara, y que de eso, encima, damos rendida cuenta al fisco. Alguien habrá. Y esos, sí que se tienen que echar a la calle.
jueves, 8 de marzo de 2012
Ahora que lo escucho en los medios, recuerdo algo. Gallardón abre la caja de los truenos. Y no le falta razón. Yo me recuerdo a mi misma, embarazada, en el trabajo, y decirle a mi superior Mira, no te gustaría que a tu mujer le hiciesen lo que tu me haces a mi ( pedazo de cabrón, que yo solo tengo en la cabeza la toxoplasmosis y tú pretendes que escuche tu opinión sobre el proyecto de obra) . Porque el embarazo no es el limbo que nos quieren hacer ver. No es un estado estupendo de felicidad. No esta una guapa, ni de lejos, una esta fatal, tiene montones de síntomas todos ellos demostrativos de la grave situación en que nos encontramos. Tiene miedo, mucho miedo, y esta insegura, y se siente culpable porque no es la mujer embarazada feliz felicisima del anuncio del champú, y se hincha, ella toda, y de llorar, y se vuelve a sentir culpable y es vulnerable, y esta sensible, y vuelva tener miedo y eso que toda tu vida has deseado y para lo que parece ser que estas hecha, es un camino de arenas movedizas que tiene mucho de inseguro y poco de alegre. Y una noche de las muchas muchísimas que no se duerme por motivos varios, incomodidad, ardores, etc, escucha en la radio una mujer en su misma situación y por un momento deja de sentirse monstruosa, sólo por una momento. Y no quiero ni contarte si además, para mayor gloria del embarazo, a tu lado una amiga estupenda, con una microbarriguita, sigue usando vaqueros y tacones y pasea un embarazo de revista. Eso te mata.Va una con su cara hinchada, con unos pies que pueden protagonizar la peli de Las botas de las siete leguas, las manos que no caben en los bolsillos, con frío y con calor, y con sequedad en la piel, y con aumento de grasa( también en la piel). Vamos, un cuadro. Y no hace falta llegar al octavo mes de gestación. La cabeza te funciona igual de mal desde el principio. Conforme pasan las semanas, los miedos modifican su razonamiento. Pero irse, no se van. Se quedan contigo. Para renovarse y volver a nacer conforme vayan sucediéndose los acontecimientos. El parto, la fiebre, las notas.....Así que no está de más que algún ministro tenga un pensamiento para con las mujeres embarazadas. Para con el resto, ya lo tuvieron los anteriores, en la portada de Vogue.
Haya mujeres extraordinarias. No son aquellas que se visten durante años de silencio y amargura y creen que amar es vivir la vida de otro, o simplemente no vivir una vida propia. Esas no, esas mujeres son un mal ejemplo, como compañeras y como madres. Están llenas de reproches, por despojarse de los más preciado, su propia vida. No tienen nada que contar, nada que compartir, nada es suyo. Pienso más bien en las mujeres valientes, que hacen con sus problemas y los de alrededor una mochila y la cuelgan a la espalda para que nadie, de frente, conozca su peso. Y aun con todo ese peso, tienen una sonrisa y un cigarro para compartir con una amiga o una cuñada. No tiene mucho que ver que a su lado haya o no un hombre bueno, o malo. Tiene más mérito si la carga es más pesada y se suma una bola de preso atada al tobillo. Algunas de ellas pueden despojarse de la bola de preso, y siguen cargando una mochila que recubren de modestia. Ahora que Gallardón se ha puesto galante, diré que hay muchas mujeres extraordinarias, y que no tiene nada que ver con que el ocho de marzo se celebre que las señoras ya no requieren de la autorización , firmada, de un varón, para trabajar fuera de casa. La valía profesional no tiene nada que ver con el sexo. La importancia , la trascendencia , lo maravilloso , en una mujer, es su capacidad de convertirse en un ángel.
miércoles, 7 de marzo de 2012
Estuve impartiendo clases de derecho publico, y régimen local, en la UPNA. Las clases de derecho publico eran en jueves y en viernes, a la tarde. Los viernes yo no osaba aparcar en el recinto universitario; los viernes hay manifa, o movida, o promovida...carteles en vascuence, chicos con pantalones de monte y rastas, chicas con mallas de rayas a colores...en fin, típica tarde de viernes universitaria, nunca hemos ido a mayores. pues mira, aun así, yo aparcaba en el Reyno de Navarra, antiguo SADAR y me acercaba la campus dando un paseo. Que porque. Pues temía que una tarde saldría de casa y me hubieran quemado el coche, quemado o rayado, o pinchado las ruedas....No sera para tanto, seguramente no, ahora todo programa de radio incluso debate parlamentario, repite aquellas ideas subversivas que me hicieron temer por mi vehículo, que el gasto autonómico es desorbitado, que la configuración de las autonomías hubo mucho de amiguismo y poco de eficiencia, que en las admisnitracion autonómicas entró todo hijos de vecino, y que siendo los reinos de taifas pequeños, los vecinos eran muchos y conocidos de toda la vida. que se ha duplicado o triplicado el gasto, que el ciudadano se pierde en las instancias, que la división y subdivisión para dividir y alcanzar así cualquier pelagatos su pequeña cota de poder es indefendible, que tanta gente importante queriendo protagonizar el telediario de turno de cada pequeña cadena es ridículo, que no podemos con todo, que somos un país pequeño con reminiscencias de gran imperio, y no podemos, ni con el gasto que todo aquel de fuera o dentro que no cotiza nos supone, ni con la locura de mantener 17 estados deficitario. Mis alumnos no se creían lo que estaban oyendo, lógicamente. La crisis del estado de bienestar había sido sólo anunciada como un tema totalmente teórico, que no atacaba aún nuestra sociedad real. Ellos estudian en la universidad púbica de calidad, gratis total prácticamente. Qué dice esta profe poco ortodoxa que no se limita al temario y no hay manera de averiguar que tengo que hacer para aprobar, si un trabajo de los temas que entran, si estudiar para el examen, o si leer el telediario. A ellos les preocupan cosas como que los ministros juran o prometen el cargo delante de una constitución y un crucifijo. Pues con esta ruina a la que le hemos llevado,les va a tener que preocupar algo más, buscarse la vida en un país que tiene que reinventarse a sí mismo, y para ello, como para ir a una escuela publica, despojarse de todos los andrajosos y viejos perjuicios que ha cargado a sus espaldas durante lustros. Lo mismo es que a mí me da rabia haber vivido esa temporada de configuración de autonomías en la inopia, y no tener ahora un puestito de letrada, incluso de subdirectora general , o tecnico de la administracion general, tan a mano. Al fin y al cabo, entraba en las aspiraciones aprendidas para todos los que compartíamos la formación multiactividad de derecho.
martes, 6 de marzo de 2012
Tengo que compartir un recuerdo. Es una carta. La recibí en 1985, abierta, por supuesto. En el lugar donde no se abren las ventanas, donde conocí a Luis, y a Begoña, la que me regaló su colección de dos mil cajas de cerillas, de las que conservo dos. Era una carta dentro de un sobre rojo. Llego abierta, claro. El papel era rosa, rayado, con estas rayas que guardan una separación considerable entre ellas, paralelas, rayas paralelas de color azul. Pero el contenido estaba escrito en espiral, como la concha de un caracol, una carta en espiral.No recuerdo lo que decía, si que recuerdo que la leí tumbada sobre la cama blanca inmaculada, al lado de la ventana que no se abría. Me la entrego una enfermera morena, supongo que me sorprendí, tuve que hacerlo, no tenia noción de si alguien me recordaba allí dentro. Creo recordar la letra, seguramente la única letra que existe hoy en día de un medico totalmente legible; eso se lo debe a su madre, del mismo nombre. Entonces, lo que me contaban aquellas letras, curvas, de bes perfectamente dibujadas, me debió de parecer lo más importante del mundo. Creo que me sentí querida, recordada. Yo sabía que el mundo giraba sin mi participación, claro que lo sabes. Pero aquel hilo finísimo, adolescente. ..Este recuerdo lo he guardado años y años. Desde 1985. La carta la firmaban dos amigas. Con una de ellas no he tenido una relación estrecha, ahora ni siquiera tengo una relación. La otra, la conozco desde el primer día de la escuela, el primer día de parvulitos. Con intermitencias, la felicito cada 28 de febrero. Pero nunca, a ninguna de aquellas dos chavalas, las dos del mismo nombre, Isabel, les día las gracias. Quisiera que supiesen que este recuerdo me acompañará siempre.
Antes cuando eramos mas libres. Cuando
te dabas el lujazo de llegar tarde sin que te apremiase el tolitono
desde el bolso. Cuando existías sin que nadie pudiese situase, mas o
menos, entre dos antenas de telefonía. Cuando hacías el gamba un
mañana de juerga sin que ningún palurdo lo propagase en el
facebook. Cuando podías estar en cualquier parte, a tu aire, de
incógnito. Cuando mantenías una conversación sin interrupciones,
cuando se podía estar en silencio. Cuando podía suceder que no te
enterases de un acontecimiento, incluso que te enterases tarde.
Cuando considerábamos que contar intimidades era de mal gusto,
cuando no era necesario compartirlo absolutamente todo sino solo
aquello que en algún momento te salia del alma. Cuando viajando en
tren podías entablar conversación con el compañero de asiento sin
necesidad de intercambiar tu localización para siempre jamas. Cuando
te alegrabas de los reencuentros y tenias montones de cosas de
contarte. Cuando podías compartir algún momento solo con la persona
que tenias delante. Cuando no había intrusos en las reuniones.
Cuando las nubes eran de algodón y la luna de quesito. Antes de
vender nuestra alma y nuestra vida a la tecnología y quienes la
dirigen, la controlan y la conocen. Antes cuando nadie sabía más
de nosotros que nosotros mismos. Antes, cuando podías cerrar la puerta de tu casa. Cuando podías sentir la soledad. Cuando no necesitábamos bolso para salir de paseo. ¿Nadie lo echa de menos? Qué facil se lo hemos puesto.
lunes, 5 de marzo de 2012
La Familia Real nos une. Partidarios de imputar a la Infante, o detractores. Nos une. Que sabíamos nosotros de la familia real. Que les queda estupendo el decorado en las fotos del HOLA. Que nos mandan graciosamente una felicitación cada Navidad. Y todo lo que callamos. Pero han constituido, hasta los duros momentos en que han sido obligatoriamente reducidos al ostracismo, una parte elegante de nuestro folclore nacional. Elegante, no hace mucho, que no quiero ni pensar el coste del secuestro de las fotos de las infantas hace quince años, esas mangas con vuelo....Pero uno a costa de la familia real, hace amigos. Las excursiones de sus regias personas a los pintorescos lugares del suelo nacional,San Sebastián incluido, han sido un acontecimiento extraordinario. Yo, sin ir mas lejos, tuve el placer de saludar a su alteza real el Príncipe de Asturias. Y oye, que pasamos un buen rato. El Príncipe imagino que no, aquella recepción debió ser un coñazo, pero en el burocrático y soporífero discurrir de la vida municipal, la llegada de uniformados con perros y escopetas a revisarnos el armario fue de lo más emocionante . Como aquella mañana nos dieron fiesta, con opción a quedarnos para ver de lejos el discurrir por las escaleras de la casa consistorial la regia figura, hubo quien consideró más divertido la segunda opción, que irse a casa a planchar. Y entre ellas, unas amigas y yo, que lo pasamos realmente estupendo. Y el chico, entonces aun, nos saludó. No es que nos viniese a imponer el Toisón de Oro, que no llegamos a intimar , pero tan simpático. Años más tarde, con motivo de la coronación o lo que sea que se haga de los príncipes de viana( a que os recuerdan a las galletas) el muchacho, ya casado, volvió con su señora, y así repite, según cuentan las crónicas, cada año, no sin mucho interés mediático ni repercusión social, porque no nos toca que nos fleten gratis autobús para ir a ver que se cuece. Esta vez no vino a Tudela. Pero si lo hicieron los duquecitos forrados de palma , o palmeros, antes de caer en desgracia, y tambien en aquella ocasión nos plantamos en los balcones municipales, previa revisión de los uniformados, para verlos. Rompiendo la rutina, como debe ser. La del HOLA, la del telediario está siendo mucho más prosaica.
sábado, 3 de marzo de 2012
Gracias al Cielo y la ley de la oferta y la demanda, ya no se lleva la Martina. Resulta irrisorio observar al personal pudiente paseando caballos en la pechera, y especialmente cuando han pagado un alto precio por ello. Los caballos dan mucho juego, reminiscencias de la aristocracia. Véase Polo R.L. hace unas temporadas. Está bien, esto de la significación tan evidente, para poder fechar la temporada, por ejemplo. Así uno distingue de lejos al que maneja, del quiero y no puedo. Yo lo considero tacha de paletud, en mi modesta y poco entendida opinión. Y no entra en mi razón desembolsar lo que cuesta y no vale cualquier artículo por el mero hecho de que le acompañe un logo. Con las cazadoras y abrigos, es cómico. Este invierno todos nosotros con un tal, y el que viene, renovarse o caer en la total cutredad. Pero a nosotros, ¿qué nos han metido en la cabeza, además de paja?
Cierto, lo he comprobado. Es muuuucho más larga la lista de pokemon que la de los reyes godos. Y si los chicos son capaces de memorizar la lista de los pokemon, que es harto complicada, no sé que problema hay en que memoricen las capitales de los países bálticos, o los ríos de Europa. Lo mismo viene a ser que la carencia del sistema educativo en cuanto a ejercitar la memoria la van a suplir ahora la denominación de los tazos. Los tazos no se diferencian mucho de nuestros cromos, que yo me he dejado las yemas de los dedos sobre la piedra del patio de la escuela intentando dar la vuelta a los cromos con brillantina. Osea, que los niños de ahora no deben de ser tan diferentes de los niños de antes. Y como conmigo las monjas cometieron todos y cada uno de los errores que fueron posibles en cuanto a la enseñanza y sus derivados ( recuerdo que el modelo a seguir era llegar a ser señora de un notario, anda que no, como para aguantar al susodicho ), no seré yo quien diga aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Afirmo con absoluta seguridad que los métodos educativos actuales son mucho mejores, consideran a cada individuo...que se yo, al menos lo espero, por el bien de mis hijos. Lo que me indigna es que se arrincone en la enseñanza una parte de nuestro potencial. Mi tía se sabe de memoria todos los números de teléfono de la gente que conoce, y antes, las matrículas de los coches. Tener buena memoria es muy últil, aunque tus amigos odien que te puedas acordar de todos sus rollos de discoteca. Los celulares( me encanta) nos han permitido desechar de nuestro uso cotidiano la memorización de números, fechas, eventos...Intenta acordarte.....
La mala educación, además de título de una pésima película, se ha convertido en una forma de actuar bastante concurrida. Ya no me refiero únicamente a que ningún hijo de sus padres utilice el por favor, o el gracias, y pida agua igual que lo haría un asno, si el asno pudiese hablar el mismo lenguaje que los humanos. La cortesía de abrir una puerta para que pase una señora, o una persona de mayor edad, o ceder el sitio en el bus...de esos vestigios de una sociedad respetuosa y galante, ni hablo, no vayamos a remontarnos al tiempo de la olpla, que no hace falta. Lo que empiezo con tristeza a echar de menos, es el saludo. La prisa que nos inculca la rápidez de la información y la comunicación nos ha borrado de la mente el buenos días, hola, cómo estas, buenas tardes, adios, hasta luego...¿Son estas frases complicadas de pronunciar? Deben de requerir un esfuerzo de síntesis, o de semántica, porque nadie las usa. Que triste, no tener un milisegundo para desear una buena tarde cuando desculegas el teléfono. Por supuesto, mensajes y demás lindezas, ni contienen un saludo ni les cabe. Antes, el saludo se pagaba aunque fuese en un telegrama. ¿Para qeé queremos o usamos el tiempo que nos ahorramos siendo tan desconsiderados? La persona que recibe nuestra misiva, nuestra llamada, seguramente se sentirá mucho más respetada si tenemos el buen gusto de saludarla, y de despedirnos. Oiros a vosotros mismos, respondiendo un rápido quequieres, al teléfono. Pero que patanes podemos llegar a ser. A ver cuando nos entra en la cabeza que no dejamos de ser menos importantes por tener más tiempo para los demás.
viernes, 2 de marzo de 2012
Me fascina el brillo de las ventanas en medio de la noche. Me pregunto que misterio esconde cada cual, allí en la intimidad. No porque me importe la vida y aventuras de mis colindantes, yo tengo la suerte de que a mí si que me ha tocado una vida propia para vivir, la mía. Los viajes en coche, cuando el recorrido atravesaba los pueblos y ciudades, y de pronto una luz. La vida de cada uno detrás de la puerta cerraba con llave. Clip doble vuelta y empieza lo que solo nosotros conocemos, esa intimidad tan profunda. Hace meses viajando una tarde otoño por una carretera ordinaria, que recorro muchas veces al mes ocurrió algo. Un atardecer de otoño. el día había sido amarillo, esa luz tan cálida de los días de otoño en el campo. Seguro que esa luz se podría tocar. Anocheció y de prono, en un paraje que desde siempre he conocido deshabitado, una granja en ruinas, brillaba intensamente, irreal, una luz blanca. La carretera discurre recta paralela a la granja. Los coches circulaban en ambas direcciones. Y yo me transporté detrás de aquella luz cegadora. Nos quedamos mudos, era tan misterioso encontrar esa luz y era tan tan brillante y por mi cabeza, sin hablar, se colaron mil historias, cientos de cuentos. Lo mas sorprendente fue lo repentino de esta situación. Hoy es difícil ya que algo nos sorprenda, nos sorprenda de verdad, y yo recuerdo esa sensación tan extraña de la sorpresa, la pregunta, el misterio...los segundos hasta llegar a la altura de la granja se hicieron eternos, y tan nuevos...luego me percate que una familia, consistente en número, de gitanos, se había instalado una temporada en la casona y había colocado un foco con electricidad robada de las instalaciones del ferrocarril. Estuvieron una temporada allí , y en mi recuerdo se mantiene la ilusión de que algo nuevo estaba sucediendo en aquella granja abandonada.
jueves, 1 de marzo de 2012
No todos tenemos la misma suerte en la vida. A veces pensamos que nos faltó el empuje, otras que no tuvimos la oportunidad. Yo creo que faltan oportunidades , que la vida es demasiado corta y no te da tiempo a que te pase todo lo bueno que te tiene que pasar, y que hay mucha gente a la que la estrella, en el ámbito de la vida que sea, no le llega. Yo personalmente no paso un examen ni de lejos, y no será que no haya ido preparada a las oposiciones. Pero mira, pues no, venga de darme cabezazos contra un muro, y nada. Que seguro que hay quien se da más veces que yo y al final lo consigue. Pero que debo de tener la cabeza muy blandita y no me aguanta todos los golpes en definitiva, los que te da el trabajo, la vida, la familia, el amor...y tal. Algunos de quienes me rodean han tenido mala suerte en el amor, que faena. Otros, en el asunto laboral. Alguno, que conozco de vista, ha tenido suerte y parece que en todo, o quizás es que no sé que se vive detrás de su ventana iluminada cuando cae la noche. Seguramente no será ni mejor o peor persona que quienes siguen pensando cuando pasó el tren y no lo supieron cojer. O simplemente, es que no pasó. O que nos subimos al tren equivocado, en ocasiones ni siquiera errando nosotros, sino empujados por las circunstancias que nos rodean. Pero yo sigo pensando que hay quien no tiene estrella, y quien ha nacido estrellado.
No podemos confundir la Alianza de Civilizaciones (RIP, ya era hora, tanto desgaste, y es que no da para más), y la reforma laboral. Sería como confundir a los trabajadores con los sindicatos, una ofensa, para los primeros. No nos vamos a indignar, porque estos lodos vienen de aquellos barros. De todo el despilfarro de un Gobierno que ha hecho oídos sordos al desfalco del país, por partida doble, lo que he malgastado, y lo que han dejado que se sise. Pero no por eso podemos permitir que ahora nos hagan comulgar con ruedas de molino, la reforma laboral no es la solución, ni a largo, ni a corto plazo. Ya hay demasiadas familias y singles pasando las de caín. No seré yo quien acuse al ogro empresario, ni de lejos. Pero permitir que aquellos sin escrúpulos aprovechen esta coyuntura para quitarse de encima trabajadores, o acreedores o deudores, no va a solucionar nada. No queremos volver al inicio, a la cuadratura del círculo, a que de nuevo las medidas que se adoptan no sirvan al país, a la gente normal que vive de trabajar . La sensación es que el abismal agujero que existe entre quienes manejan la vida pública, y el dinero de todos, de quienes ordenan las vidas que ejecutamos el resto, se ha hecho irremediablemente inmenso, y sigue creciendo. ¿Para cuando decisiones con fundamento?¿Para cuando sacar adelante un país pensando en los individuos, corrientes, normales, que lo habitan? Y que no son estos vándalos que se tiran a la calle a reventar el Corte Inglés, y que habitualmente reciben la pensióndeturnoquecorresponde encada momento, como aquellos que niegan la autoridad de los tribunales españoles, pero aceptan la autoridad de la seguridad social y estado español para cobrar cualquier pensioncilla o subvención. Considero que ha sido una decisión precipitada, unos pocos meses en el poder, y la premura ...nadie se ha echado a la calle para protestar por al subida de impuestos, y no es por la reforma laboral que ahora se protesta, que éstos no salían a la calle cuando el paro crecía y crecía mientras se les pagaban informes inútiles y viajes a Cuba, , y salen a quemar la calle cuando la situación revienta y se hace visible. Pero es que estos, no son todos, es que todos no estamos sindicados, es que hay mucha gente en paro, en eres...que no tiene que ver con estos indeseables, que ni le ha dado para que le llegue nada de las subvenciones que les dieron. A éstos.
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