jueves, 31 de marzo de 2016

Llamémosle Daisinea del lugar, porque dulcinea del toboso ya lo tienen cogido
La sorpresa de Daisinea al llegar al lugar fue mayúscula, porque..hay perros que no son de nadie y no llevan collar de pulgas, con lo que vengo a intuir, pensó Daisinea, que no están vacunados, ni del moquillo ni de la parvo, ni de la rabia...porque son perros de sin raza,  que es una raza que abarca un amplio abanico de posibilidades, colores, tamaños, cual los individuos del mundo, que son por cierto menos disciplinados que los animales en cuanto a guardar la raza se dice
Así que cuando Daisinea moviliza la localización hacia otros lares, se fija mucho en los perros paseados por dueños, aseados, encollarados, y atados con lazo al cuello
Los perros del lugar pasean entre los fulanos que echan la mañana ( y la tarde) en el alto que preside en foro ( entiéndase foro como foro romano, o sea plaza del pueblo) y entran al bar, que daisinea piensa que hasta consumen, por la familiaridad que manifiestan, y no se extrañará la mañana que el chucho blanco y raboso pida un carajillo.
Si Daisinea decide reconocer el terreno, que por ser montañoso recuerda a la cuesta del trinquete, se sabe escoltada por tres o cuatro canes, uno blanco feo pero feo ( el del carajillo) que le da un repelus tremendo, otro pequeño y marrón que va saltando a su alrededor y algún otro que se apunta a la excursión
La excursión, debido a la compaña y a las cuestas, no va más allá de calle arriba hasta el banco, calle abajo hasta el corteingles de margarita
Ahora bien, aunque escueta, la excursión ha permitido ha daisinea apreciar una característica de la arquitectura local: la casa-encimera
La casa-encimera es una casa revestida de eso, de encimera de cocina, o sea de mármol, pero no mármol blanco, que da lugar a pensar que el dueño es un hortera venido a mayores, o nuevo rico proveniente del mundo de la promoción, sino mármol jaspeado, o sea, de encimera de cocina, lo que resulta extraño a no poder más, porque daisinea tiene la sensación de que si levanta la vista en vez de ventanas encontrará vitrocerámicas.
La casa-encimera es una modalidad que se practica de forma setual ( sea entendido que se expande como los hongos)  en el lugar, y Daisinea no acierta a conocer cual pudiera ser el origen de semejante originalidad: la casa-encimera.

miércoles, 30 de marzo de 2016

He tardado dos días, dos, en darme cuenta de que aún no ha amanecido de camino al trabajo. Teniendo en cuenta que el trayecto es una hora de coche, el asunto es preocupante…pero de este trayecto hablaremos otro día, porque no nos cabrá en este blog la inconmensurable descripción de “ aquel lugar”, así que , por darle cabida en nuestro cerebro y encontrar la crítica, hacía mí, que me ha llevado a no encajar ni con calzador en el paraíso de los perros callejeros, yo, que me muevo como pez en el agua en los ambientes embarrados, continuaré mi viaje al gore con la visita al estanco. Deciros que el estanco abre “ pues cuando vuelva de andar” y que la estanquera deja cansada a Susana Garcés. Yo creo que ha dado la vuelta al mundo por el camino de las alamedillas, y si no tanto, al menos  se ha hecho el camino de Santiago, ida y vuelta. Pues bien, os recordaré que bajé a comprar un sobre, por no usar uno de  los que paga el erario público y que cuentan con el sello municipal propio, en un arranque de distanciarme de “compañeros de filas” (os recuerdo que he figurado bajo las mismas siglas que la Rita Barbera¡¡¡) Cruzada la puerta, como decíamos ayer ( fray Luis de león dixit) a mi derecha se levantaba una pared de papel del wáter, así de claro, seguida por una disposición de zapatillas usadas. Los caminos del Señor no son comprensibles para nosotros, y no seré yo quien juzgue esta disposición, así que continuaré diciendo que a mi izquierda el mostrador no lo puedo recordar con claridad por el impacto que causó a mi visión el papel que decora la pared. No soy capaz de discernir si los tonos marrones son originarios, o el paso del tiempo ha hecho mella y necesita que lo restauren. Porque cambiarlo no, ni hablar , que ese papel vale más que las pinturas de Altamira. No os aburriré con el mobiliario, abundante y diverso, y sobre el que discurría la mirada cuando, cual si aquello fuese Lourdes y yo una breve pastorcilla, apareció, ante mis ojos, un espectro blanco. Tardé tres segundos en comprender que aquella visión era la estanquera, y es fácil comprender mi tardanza, puesto que la dicha estanquera apareció en camisón y toalla enroscada sobre la cabeza. Esto es cierto y me ha pasado a mí. Bajó la estanquera a venderme el sobre, ( de los de chupetón para pegar la parte trasera) que yo creo que es lo único que vendió esa semana, ( incluso ese mes y el siguiente, visto el horario de apertura, que es cuando vuelve de andar, si vuelve) en camisón: blanco, sin mangas, volante ( almidonado) como tirante, y toalla , blanca , enroscada a la cabeza, y surgió de detrás de aquel hueco , con una naturalidad que os juro que yo me sentí fuera de lugar y de época. Como tantas veces me ha pasado en “este lugar” y espero que Dios me dé los años de Vargas Llosa y el cuerpo de Isabel Presley para poder relataros.


martes, 29 de marzo de 2016

el estanco.primera parte

Hace poco escuche, ( yo soy muy de escuchar, sobre los sábados los documentos de rne, que yo creo que los siguen echando por mí) un reporter sobre la vida de Cervantes, apasionante, y recordé como empezó todo: en un lugar....En un lugar fuí yo a parar el 4 de mayo, que no se me va a olvidar en la vida que entraba en el Carrefour cuando me llamaron para ofrecerme trabajo en aquel lugar, y yo tan poco reflexiva como suelo ser, dije sí, no dije espera que me informo y te contesto, o deja que me lo piense media hora, no, que va, yo que si, todo para adelante, hasta el barranco y más allá, que no hay otra igual. El miedo me entró después, claro, cuando recopilé información sobre hacia donde me dirigía...pero no, no voy a reescribir el apocalipsis, teniendo a mano mejores historias , como el día que fue a comprar un sobre al estanco y según me señalaron por donde encontrarlo, tuve la siniestra sensación de que aquello no iba a ser una excursión intrascendente, y aún estando el tal estanco a escasos 30 metros del puente que cada mañana has de  cruzar  para perder tu yo y tu libertad ( o sea la puerta del trabajo) porque la tal eva mordió la manzana, que necesidad también esta y que oportuna, pues como digo, tuve que recorrer unas cinco veces aquella media calle cuesta arriba cuesta abajo, hasta que por fin una paisana me señaló cual de todas aquellas puertas era la que me interesaba, y me adentré...unos setenta años, que fue cruzar la puerta como quien atraviesa el túnel del tiempo, y aquella estancia, porque no existe forma geométrica ni no geométrica que la describa, se hizo ante mí.  A mi derecha se apilaban rollos de papel higiénico, lo prometo. Cientos o miles, en fila, haciendo una pared ascendente hasta el techo. No, no tiene explicación, y si la tiene es demasiado escatológica para el día dos. Siguiendo esta pared, acabado el mural del papel , higiénico, aparecían zapatillas, muchas, apiladas igualmente a lo largo de la pared, unas encima de otras. Que curioso, pensé, una estanco que vende papel higiénico y zapatillas. Pero no, el olor y el desgaste me confirmaron que las zapatillas eran de la casa. No quiero pensar que lo fuese también, de la casa, el papel¡¡¡Mañana más.
Han tenido que pasar muchas semanas..bueno muchos meses, para que me acuerde de que tengo algo que contar ..he tenido que tragarme ocho temporadas de hijos de la anarquía y que me recuerden ( tanto culo al aire) a aquella otra serie, mucho menos pretenciosa, pasión de gavilanes, (que recuerdos)...para encender de nuevo la luz de la mesilla. Ha sido un paréntesis del que no tengo resumen...quizás lo más destacable, habida cuenta de que mi relación con las noticias es bastante limitada, es que ha muerto matias prats y con él, el telediario, bueno muerto del todo igual no, pero sólo sobrevive en mapfre, así que lo mismo lo tienen metido en formol como a lennin. Ya no hay telediario, con lo que a mi me centraba el telediario. Otro acontecimiento que me ha impactado tanto o más ha sido el embarazado de anne ( igartiburu), esto a su estilista le ha supuesto un descanso, ahora que el peluquero se ha venido arriba, igual hay que darle un toque al chaval y que deje de hacerle rulos.Y hablando del gobierno, o los alrededores, alguien debería decirle al chaval de las gafitas que necesita una ortodoncia ( ¿ nadie lo ha dicho antes? )Me metí en un grupo de running en el que hubo quien me acusó de no ser roja, así que yo del gafas puedo decir lo que me parezca, que ya estoy estigmatizada, aunque no me vayan a poner menu especial. No vamos a iniciar una crítica ajena, porque se trata, no lo olvidemos, de repasar nuestro día y ser críticos con nosotros. Quizás tenga algo que contar, algo fuera de la pantalla, algunas historias en un pequeño lugar a los pies de la sierra....con la humilde pretensión de volver a sacar una sonrisa a quienes antaño se entretuvieron, volvemos.