domingo, 16 de mayo de 2021

 Caer en la anorexia fue fácil. Lo difícil ha sido, más de treinta años después, salir de allí. Porque no se únicamente dejar de comer, sino también dejar de quererse, y dejar de vivir. Yo dejé de comer con doce años, es complicado recuperar todos los recuerdos, algunos están mezclados, otros rotos. Si bien el deblacle había comenzado antes, los motivos ya veremos si se cuentan por aquí, dejé de comer con 12 años. Entonces también dejé de tener la regla. Con 15 años pesaba treinta quilos. Por aquel entonces había muerto consecuencia de la anorexia una modelo inglesa, que pesaba 30 kilos. Yo epsaba 33 kilos en día 29 de septiembre de 1985, el día que me ingresaron en la clinica universitaria, cuarta planta, siquiatría. No siquiatría infantil, no. De eso no había. Así que les convencía, a mis padres, para que me dejasen ir a casa una úlitma noche. Me costó lo mío, mi padre no quería ni verme. Pero yo fui, tenia que cumplir algún ritual con la comida, no es que fuese a despedirme de mi hermano, ni mucho menos, y cosas, las cosas no exitían, como no existía nada que no fuese mi propia desesperación, Lo que es cierto que tenía 15 años, y es la edad de mi hijo pequeño, era una niña.

 Hace ya muchos tiemo que dejé este blog, y no tenía pensado retomarlo. Han pasado muchas cosas, y algunas buenas, como mi trabajo y la familia, bien gracias. Algunas han sido sorprendentes, como la pandemia. Hace unos días escuchaba un podcast, ahora escucho muchos, sobre la peste. Me resultó sorprendente el final del reportaje: la peste, como vino, se fue. Hoy buscamos la inmunidad de grupo con la vacuna, y espero que la encontremos pronto, pero me hizo pensar aquella reflexión sobre le final de la peste. No es de la pandemia de lo que vengo a hablaros. Pero si ha sido en la pandemia, en los meses de confinamiento, que he pensado en escribir aquella historia, la historia del pasado, la historia de llegar a pesar 30 kilos, porque esa historia hay que contarla. Las historias están para ser contadas. Los días de encierro intenté que mis tíos em contasen las muchas historias que tienen en su cabeza antes de que sea tarde, las del estraperlo, las de contrabando, y ha sido dificil, he abandonado, se quitan la palabra el uno al otro, y los recurdos son difíciles de gestionar. Pero sí pude leer los recuerdos de mi abuelo, los cuadernos de la guerra, los que se salvaron de tirarlo al Ebro, porque contaban la segunda parte, la parte en que como prisionero de guerra sirvió en el bando nacional. De la primera parte solo queda el recuerdo romántico de mi tía, que los leyó. Cuentan que mi padre los tiró al Ebro, puede ser tal y como era. Muy práctico.

He escrito algunas líneas de cómo llegué a caer en aquel pozo, y he parado. Los recuerdos son muy pocos y no los escribo con soltura. Quizás porque no encuentro a quien contárselos. Así qe empezaré de cero si después de publicar estas líneas alguien las lee.

Aquí lo dejo.

lunes, 25 de abril de 2016

Quisiera hoy pedidos que pongáis una velica, no hace falta que quemen ustedes la catedral de Burgos, porque sea cierta la afirmación que ha hecho la pediatra: que la pubertad dura lo que dura y que si comienza temprana, acaba antes. Porque si tengo que ver el ceño fruncido de ese muchacho espigado y con incipiente bigote en que se ha convertido mi precioso niño, tengo que saber que mi visión va a tener un final cercano. O bien hacer cuentas para ver si me llega mandarlo interno a Suiza los próximos seis años. Ahora bien si sólo fuese el silencioso ceño fruncido, podría quizás soportarlo, sabiendo que va a tener un final más o menos cercano. Pero no acaba ahí el asunto, y es de la amatxus cañonas conocido, y me van a tener que ilustrar en el noble arte de tenga usted un adolescente en casa. Mi adolescente preferido. O como dice el pelirrojo, yo tenía un hermano y ahora tengo un adolescente. Lo del enfado constante puede sobrellevarse, si fuese constante. A mí lo que me pierde de toda la vida es el vaivén. Ya lo decía mi contrario, es que los cambios de planes te desequilibran , maruchi. Y si yo le castigo tres meses, que qué son tres meses en la inmensidad de la adolescencia, y él se lo cuenta a su tutor, que prácticamente ya me veo en casa los servicios sociales y que me quitan la custodia, y esta vez va a ser que sí, pues esperamos a que se pasen los tres meses, tu y yo, mi querido adolescente, y ya te levantaré el castigo, sin necesidad de que cada periodo de cuatro horas me lo vengas a recordar con la retaila de la injusticia que el mundo encarnado en tu madre se ha cernido sobre tí, para entre clamor al cielo y al infierno, comerme a besos. Esto no es estabilidad.
(Y en estas estaba cuando me veo a la Presley en la portada del Semana, reconozco mi infidelidad porque yo soy muy del hola, y digo, madre mía que desmejorada está esta señora, que la genética tiene un límite, y la cirugía también.)
El caso que mi adolescente se ha marchado, cinco largos días, ( a salvo el profesor, que ejerce de tal y de guitarrista de no me tires del dedo que me pedo, y toca de telonero el viernes con el cantante de la polla , se le haga larga la excursión , me lo mande en taxi con alguna extremidad rota, o algún quemado del sol, y eso que le he puesto crema para que se de todo el norte de europa) él tan contento en el autobús y yo al borde de la lágrima, y se me ha acabado hasta la conversación, tanto le echo de menos.

martes, 19 de abril de 2016

Llevo toda la tarde intentando comprar ropa por internet, esto no había sido nunca un problema. Yo estuve ingresada una noche en el hospital, de compañera de habitación tuve una monja, y si nos dejan 48 horas desvalijamos la banca, las dos mano a mano, con mi tarjeta, y sus ánimos. Lo pasamos bomba. pero de esto debe hacer una eternidad, porque hoy...que frustración. Para empezar no entiendo las leyendas de la ropa, ? Porque le llaman así? No tengo ni la más remota idea de lo que es jacquard, y no voy a acudir a la wipedia para comprame un vestido del zara. Me siento ridícula. Para saber que prenda quiero tengo que estudiar corte y confección? Yo quiero un vestidito para ir al curre, no un demin evase from monday to friday. Cual es la diferencia entre una túnica y un vestido oversize? Nuri SOS. Vale, no me leo los títulos de la ropa, que manía la mía de leer, miro los santos. Así va a ser imposible. Yo no puedo ir el lunes con un hombro al aire, van a pensar que he confundido el ayuntamiento con el foro romano. No quiero llevar la espalda al aire, ya me escandalizaba aquella universitaria que venía de esta guisa a mis exámenes. No voy a ponerme trasparencias, no tengo nada que merezca ser vislumbrado, ni quiero. Y aunque lo tuviera. no es serio levantar acta mientras enseñas el sujetador. Además yo no tengo de puntillas, no hay de mi talla. Igual, pienso, ya no tengo edad para el zara, que no cuerpo, eh¿

domingo, 17 de abril de 2016

Yo tampoco veo la tele; pero a mí , al contrario que a maribel verdú, no me pagan por contar esta tragedia; podría adoptar el aire de vecina progre que tiene ella y proclamarlo como un orgullo, pero es que no es así. No es que yo pretenda tragarme un sálvame, que no lo he visto en la vida, lo reconozco, pero hecho de menos el telediario. En realidad mi aspiración es volver a ver corazón corazón, pero por estos lares lo consideran el opio del pueblo, y me cambian de cadena; como si once tíos en calzón dando patadas a una pelota para meterla en una rejilla fuese propio de nietzche. Algún día me vendré arriba y hablaré del guasap del equipo de fútbol, que tiene un tono que la guerra de los balcanes se queda en fiesta de colegio. Así que me estoy perdiendo el embarazo de la igartiburu, con lo fan que soy yo de esta muchacha. Pero no sufro, la verdad, porque aunque partidaria del cadalso para su estilista, hemos de reconocer tras las últimas incursiones televisivas habidas por mi parte y consistentes en que intercambio recoger la mesa por ver un poco de tele ( a lo que hemos llegado) considero que la moza se ha venido abajo. Si nos hemos fijado en ella es porque vemos poco el canal 24horas; se llama 24horas porque las 24horas tiene desde hace unos quince años la misma presentadora, con el mismo pelo, y ese pelo lleva los quince años sin ver un peine. La señora dice lo que le viene en gana, consciente de que la audiencia que sigue este canal, allá donde sea, se acaba de levantar, para eso es el canal internacional, y no le falta más que aparecer un día con bata de guatiné, que nos haría más cómodo el desayuno, porque si miras la pantalla te deslumbran los brillos de la camisa, supongo que la visten así para que nos leamos los titulares que van pasando. La mantienen en formol, como a lenin, y no debe de tener ni vacaciones ni asuntos propios ni nada, vamos, que no me explico como hace aguas, yo creo que le ponen una bacinilla debajo. Esta una, que ya le venía haciendo sombra. Pero ay¡ que esta nochevieja le ha salido una competidora de verdad. En mi casa somos de la uno, no faltamos a la cita anual con ramón garcía, y si se nos pasa una noche, el años se nos hace largo. De los encajes rojos de la igartiburu no merece mayor comentario, la vistieron como para irse a una boda de la sierra, pero como lo que nos interesaba era la barriga, tampoco le hicimos caso. Ay pero cambiamos de cadena, y descubrí a una tal pedroche, que no conocía, pero cuya imagen ha quedado tatuada en mi retina, para adornar mis peores pesadillas. Esta es una que se casó en un vestidor, según he leído, y si por vestidor entiende ese sitio donde quedan los calcetines en el suelo, no le podemos negar el aire hogareño, ahora que glamour, como tal, yo no le veo ninguno. Y no quiero imaginar que opina de esto nati abascal. A no ser que el vestidor este lleno de valentinos, entiéndase de vestidos de valentino porque el valentino en sí está en el yate. El caso que cambiaron de cadena, y para que si no había necesidad, y aparece la tipa como la trajo su madre al mundo, y cuatro puntillas para adornar y medio tapar las partes pudendas. Esto, después de la cena de nochevieja no es de recibo, al que no le dio una indigestión es porque le dio un infarto.

sábado, 16 de abril de 2016


No se han acabado aún las luces que anuncian los fastos de mi cumpleaños y que me han tenido absorta en mi propia yo ( y el cambio de curro que de esto ya os hablaré porque a mi ir a un sitio donde te den los buenos días al entrar es que me pone los pelos como escarpias, tan acostumbrada estaba ya a la mugre) y ya tengo que contar algo, que tiene que ver con todo esto que os antedigo.
A mis cuarenta y seis abriles, he conocido muchos tontos ( definición de tonto bastante exacta: aquel que se baja a soria a comprar anfetamina para toda la cuadrilla y lo paran los forales en la rotonda de entrada al pueblo; como lo lleva tatuado en la frente, le detienen, y va y les dice eso de que es para consumo propio, con la esperanza de que le den una palmadita en la espalda y el teléfono de proyecto hombre y lo dejen irse; los hombres de harrison ni se cantean, lo llevan al calabozo y me llaman, a mi o a otro de mis compañeros, el que pringue ese sábado y cuando llego me repite una y otra vez lo del consumo propio, cada vez con menos convencimiento, hasta que le digo eso de venga chaval dame el móvil de tu padre que le llamo y te va a poner a tortas que vas a quedar ser pan; este es tonto) y delincuentes ( de estos muchos, alguno con más gracia que otros, como aquel que se entregó después de que intentó robar en casa de un dentista, se confundió de casa y entró en el chalet de enfrente que es de un nacional jubilado, se tomó dos actimel y un vaso de leche e hizo aguas menores en el water, y claro, como el caco era vecino, al día siguiente se comentó el hecho en la escalera y se tuvo que entregar).
Pero mala gente, lo que es mala persona, no recuerdo que me hubiese tocado hasta ahora, de esta gente que te habla y le tiembla la mano de la gana que tiene de hacerte daño y más si tu ni te inmutas y la miras con desdén( para esto he sido entrenada yo) y se le nota el odio en la mirada y la impotencia de no poder hacerte daño. Y mira, que a la cama no te irás sin saber una cosa más, y ya conozco una.
Ahora que yo me he ido, más féliz que una perdiz, habiendo peleado y aguantado, pero  me he ido, a seguir con mis cosas con más o menos acierto y me ha costado recuperarme lo que viene a ser una tarde en el corte inglés, y ahí se ha quedado ella, cociéndose en su propio jugo amargo. Que le den.
Decía mi jefa que la mujer del cesar no solo tiene que ser honrada, sino también parecerla. Y así nos pasó a todos durante años con el "sindicato"manos limpias.  Hasta mi madre me preguntó un día quienes eran esos de manos limpias, Y yo claro lo busque´en internet. La información sobre manos limpias en el internet venía a ser como el portal de trasparencia de la administración, que decir dice mucho y contar, nada. Así que nos desayunamos con el robín hood de los mortales venía siendo poco menos que una organización criminal. Lo de Ausbanc era más notorio, a mi me la metió doblada un director de sucursal con ínfulas de pepito piscina, y acudí a ellos, pero ese instinto mío contrario a la agrupación los percibió como grupo sectario ( esperaba aparecer a ton cruise en alquila reunión) y me largué ( mejor me vino que mi socio y yo con sobramos solitos para darle una paliza judicial al banco entero). Así que nos hemos quedado sin argumentos.Ya no nos podemos hacer de nada. Suponemos que la siguiente noticia en el telediario va a ser que ciudadanos no reclica. Y nos abocamos a nuevas elecciones con las mismas caras. Pedro sanchez pretende pasar a los anales de la historia como el adolfo suarez del siglo XXI, y cuando le liderazgo es tan nimio, la esperanza no tiene cabida. Hace tiempo que comentamos la falta de carisma de la clase política, y para mí que todo esto empezó con operación triunfo. No hay un resquicio al que agarrarnos desde julio anguila. Nada que pueda empujar la ilusión del grupo. Y menos mal que en este país salimos de potes, porque en el resto del mundo van a estar del pelo, y si no, lo estarán, que cuando las barbas de tu vecino veas pelar...y ellos no tienen el chiquiteo. Trabajamos para dejar a nuestros descendientes la hipoteca pagada, y no somos capaces de romper este círculo vicioso de desaliento en que se ha convertido nuestro desgobierno. Dicen que el poder corrompe, vamos de refranes, pero nuestra situación clama al cielo. El cambio que es necesario no pasa por fariseos que clamen y mantengan el no como sello de virginidad, a mi todos estos me recuerdan a cierto interventor, que decir que no se convertía en el baladí de la honestidad. No, no basta. Algo tiene que estar fallando, y se corrige desde abajo. No es explicación que el albañil te cobre sin IVA ni todas esas pamplinas. La decadencia de nuestra sociedad es de arriba a abajo y de abajo a arriba. Como le contesté a aquel taxita marroquí, intérprete de árabe, no tengo la solución. Pero cada día me acuerdo de la caída del imperio romano. Cuando la élite degenera, las turbas propician el caos. Algo no funciona.