jueves, 12 de abril de 2012
Que suerte¡¡O no. Según se mire. Hoy he visto en la calle que ponían a la venta¡¡¡un hunday rojo con alerón¡¡¡El sueño de mi juventud, y mi madurez. Dos mil euracos tienen la culpa. A mí es que los coches macarras, si llevan alerón, vamos que me flipan. Si tuviese así, dos mil euros, bien negros, que no los tengo, para gastar, de cabeza, me compraba el coche, y lo llevaba a un lavadero para preguntarle al encargado eso de ¿ se puede con alerón? Me iba a recorrer el vial pisando fuerte y haciendo ruido y tomando las curvas tumbada desde por la mañana. Y rojo, que le da un puntito. Saldría por las noches de farra y montaría a mis amigas, bien entaconadas, y las llevaría a tomar cubatas, para aparcar en lugar bien visible y apoyar el vaso de tubo en el alerón. Lo que iba a fardar yo con un alerón tridimensional, más ancho que las caderas que la Ramona. Queridas amigas, preparaos para subir todo vuestro glamour y saber estar a un coche con alerón, a un macarroauto. Sacad los cueros, que lo mismo preparo una colecta de esas de "mira dame los cinco euros que se te caen del bolsillo" y hacemos negocio. Que para el partido que le vamos a sacar al buga, no es ni caro el capricho. Nos vamos a codear con lo más granado de la gitanería, pero bien alta la cabeza, que con un alerón y rojo, una puede dirigirse sin perder la dignidad a donde sea necesario. ¿Nadie se apunta?
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Si pasas por Estella recogeme. Un besazo. Blanca
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