sábado, 14 de abril de 2012

Tengo yo una prima , política, y por tanto no es la que me lee en el blog, ni de lejos,  que le da reparo dejar la ropa del zara sin doblar en cualqueir sitio. y yo me desespro, porque si algo tiene bueno el Zara es que puedes dejar todo como te de la gana, coger lo que te plazca y no te va a poner nadie cara de poker si no te dignas ni en sacarlo del probador, aunque eso sea ya de muy mala leche, y me da la risa, claro, porque otra cosa que ha hecho bueno al Zara es que ha prescindido de la agobiante dependienta, impoluta, a la que le queda bien todo lo que se vende en la tienda, sea de la talla que sea y que igual da que vaya en cueros, y que te decia aquello de mira que te queda tan casual y te hace tan esterilizada. Cierto que al inicio de los tiempos podía escuchar a alguién, pocas, que decía aquello de yo es que si no me atienden...Eso ya no suena. Todo lo contrario. Ha sido como la revelación de venga chicas que os podéis comprar lo que queráis y no lo que os venda la bruja con tacón de aguja. Que yo he visto a  dependientas muy bregadas venderle a mi madre algún trapito de elevado precio y consecuencias funestas sin mermar la sonrisa, esa especie que te pone delante del espejo y te relata lo que ni se ve ni te creerías si no te apremiase la necesidad  en tu fuero interno, que tal y como lo dice, será como le queda a ella, porque lo que se refleja dista mucho de la narración. Pero claro, una es débil, los partidos duran noventa minutos, y cae y llega a casa , que es cuando se toma conciencia del precio, y del adefesio que nos han vendido, que nosotras por nuestra propia voluntad jamas de los jamases hubiésemos comprado. Yo el doy gracias a Amancio por habernos librado de esta variedad de la arpía con fines lucrativos.

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