La quita de los Ayuntamientos
No tengo muy claro donde se ha metido la pasta que hasta hace poco circulaba alegremente
Hace tiempo, cuando impartía clases en la universidad, mis alumnos , además de poco ortodoxa, creían que les hablaba de la guerra de las galaxias cuando razonaba porque no todo pueblito puede mantener una piscina cubierta. Había llegado un momento en que el Estado de Bienestar se había convertido en un estado de ocio. Hay servicios que no pueden mantenerse, esto hoy es una realidad, pero años antes era una información agorera. Vamos a cerrar a cerrar piscinas y pabellones que construimos con el dinero del Plan E, con el que reubicamos temporalmente un montón de parados, que hoy han vuelto al INEM irremediablemente. Ese trabajillo temporal sirvió de poco, a lo más para blanquear la fachada de unas estadísticas que pesan como una losa en los telediarios.
Y en realidad, ¿Necesitabamos todo aquello? Obras sin sentido que jamás iniciaran prestación alguna, o que se han quedado sin acabar, y por supuesto sin pagar.
Que brillante cabeza pensante organizó semejante desbarajuste, uno solo no puede ser tan estúpido. Todos sabíamos que nos dirigíamos al abismo, nadie era tan ingenuo de pensar que una mañana nos despertábamos y volvíamos a ser ricos. O sí.
Pero seamos serios, que es el dinero de todos, el dinero que ahora no está presente para pagar la calefacción de los colegios, amenaza con volatilizarse para pagar nuestras futuras pensiones, desaparece para cerrar plantas de hospitales.
Para algunso proveedores, llega tarde
Y para las arcas municipales, no llega
No llega porque el dinero dilipendiado en servicios innecesarios, de agradecer, pero insostenibles, no nos sirve ahora. Ese dinero ya se ha tirado por el balcón y cuantas veces si recordáis me habéis preguntado que tal en Ezcaray y yo contestaba que se tiran los billetes de cincuenta euros por el balcón. Literal.
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