Con uno u otro estilo, pero viene a ser lo mismo. Hoy nos bombardean con la declaración de Urdangarín. Y sobre la posible imputación de Cristina, como algunos de vosotros me lo habéis preguntado, os diré que a Marisol Yague y a la Pantoja también les llegó a parecer de lo más normal que sus parejas trajesen a casita bolsas de basura llenas de billetes de 500 euros. Lo normal, vamos. Ya lo dice la canción , "su madre apura el vino que ha mercao, y nunca preguntao de donde sale todo ese parné". Punto y final.
O no. ¿Os acordáis de Roldán, ese que se inventó un título en empresariales, y apegó a su bolsillo el dinero destinado a los huérfanos de la Guardia Civil? . En este singular país la historia se repite una y otra vez desde mucho antes de don Pelayo. La mayor parte de la gente que conozco son personas honradas que viven de su trabajo, se permiten los caprichos que pueden, y se alegran si a sus amigos les va mejor que a ellos. De donde sale, entonces, toda esta gentuza, listillos, lameculos, chupasangres, parásitos, que nos merman las arcas, publicas y privadas, y porque los consentimos como un mal menor, con la idea de que si no son estos, serán otros peores. ¿Nuestra conciencia no va a despertar nunca? Si es cierto que ni conocemos ni usamos el total potencial de nuestro cerebro, y lo sabemos, vamos a ponerlo en marcha. ¿Porque dejamos que nos muevan los sindicatos, los quinceemes, y demás, para salir a la calle, si solo son una pieza más del engranaje, y no nos levantamos del sillón para acabar con toda esta mediocridad? Porque pensamos que no hay nada que hacer. Y no debe ser así. Pequeños gestos bien canalizados pueden mover la rueda. Y tenemos los medios para ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario