sábado, 11 de agosto de 2012
Un mes más tarde...os he echado de menos, tantísimo...No ha sido por aburrimiento, ni por inactividad, la vida en ocasiones discurre a una velocidad incomprensiblemente alta, como si se tratase un tren japonés que no puedes detener , y así ha sido en mi caso. Podría haberos contado vivencias que creo que han marcado mi alma en este mes. No ha sido necesario viajar al Sahara, todas las miserias han venido a mí, desde muy cerca, o desde bien lejos.No podría resumir los pensamientos que se agolpan en mi mente en una página, necesitaré semanas para asimilarlos, y toda una vida por delante para contaros aquello que merece la pena. Pero los reencuentros no han de ser nostálgicos, y yo siento que sólo puedo abrirle la puerta a la alegría, así que para comenzar este año y convenceros a todos, propios y extraños, para que dieseis cada día leer lo que yo escribo y me honréis con vuestra visita a mi blog, y me enaltezcáis con vuestros comentarios, y hagáis de mí una persona mucho más feliz, os contaré un hecho estético que lleva más de cuarenta años horrorizándome. Y que no es otro que el que sigo en relataros: ¿porqué las señoras, españolas ( sin lugar a dudas) se empeñan en colocarse un bikini con atadura al cuello para después bajarse los tirantes por debajo de la axila hasta anudarlos en la espalda? Nadie se ha mirado en el espejo así dispuesta? No puede ser. No hay nada más anti estéticos en toda la costa peninsular, incluyendo Portugal. Las tetas quedan reducidas a dos paraguayos fofos de puro maduros debajo de un trozo de tela, que por descolocado, queda irremediablemente flojo, y que a falta de asidero, se va aflojando de forma progresiva, dejando al descubierto parte del pezón de un pecho, si o si, no os engañéis, eso pasa siempre a medida que la portadora de semejante adefesio camina, a cada paso la parte superior y sufridora de un bikini que deforma hasta extremos de asustar, el pecho , se va cayendo. Señora mía, si no le gusta la marca del atador al cuello, cómprese un bikini con escote palabra de honor, y no atente a la honorabilidad de la especie luciendo semejante adefesio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario