miércoles, 20 de junio de 2012
La tardanza en publicar este día se debe a mis múltiples agujetas. He ido al gimnasio. No sé para qué voy yo al gimnasio, si no paro de pensar en toda la hora, y no precisamente en la lista de la compra. La fauna de los gim me pone especialmente alterada, así que no suele ser habitual que aguante dentro del recinto más del mínimo imprescindible. Si como ayer no está concurrido, para mí es una faena, porque me quedo un ratito más y ahora tengo agujetas. En definitiva, que no frecuento esos ambientes. Por contra, observo que, por la familiaridad con que se tratan, hay gente que ha hecho del gim su local de residencia. Estos ya están cuando llego, y se mantienen firmes cuando me voy. Hacer, hacer, no sé que hacen. Dan vueltas, hablan con el monitor con gran aspaviento, se miran, y charlan de temas gimnásticos, que si bien no san mucho de sí, les duran un rato. Comentan el estado de las pesas y diferente maquinaria de hacer músculo, y dan más vueltas. Indumentaria, apretada a más no poder. Hacen piña, supongo que así el músculo luce más, y arrejuntando cerebros, igual consiguen dar con la media. No son dañinos, salvo por la deferencia con que miran tus piernas, que sí es dañina. Si voy al gim es para endurecer el culo, si llevase toda una década aquí metida, como tú, pepito piscinas, no tendría que volver, con lo cutre que es esto, hasta que se me volviese a caer el pandero. Esos, mal. Pero la especie cutregim, esa que se trata de integrar, sin poderlo, porque no son pepitos, que son manolitos, que se colocan ne la cinta con la ropa del Decatlon, en plan un poco floja, y sudan como cochinos, y miran a los musculitos, con esos quieroyno puedo del sector muscular, no puedo. Dejo un aparte para las chicasgim. Esas que se pasean en mayas por entre los pepitos con aire de somos colegas, que levanto casi tanto peso como tu, peor no me digas que no te pongo y te me comías hasta la gomilla de las bragas aquí mismo. Prácticamente su actividad consiste en quedarse las últimas, y ñoñear con el entrenador. Así que no vuelvo.
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