¿Hay alguien que esté , ya no viendo, sino siguiendo , el mundial de baloncesto, que se celebra en Eslovenia?
Del mundial nos vamos a enterar cuando corten la Castellana para que pase el autobús de los campeones. De igual manera que la prensa hoy no se hace eco del triunfo de Nadal, y que es noticia relleno de telediario cualquier logro patrio deportivo. Ahora, el morbo, sí que cunde. El doping, el caso campeón, Contador...eso sí, a eso hay que darle lustre y airearlo. Que aún no sé como cerraron el Caso, con lo que nos gusta el barro. Hay quien lo reconoce con total naturalidad, y quien se hace el digno y el fino y lo niega ( E.S., que se de por aludido el interesado). Otros , os lo cuento: ponen o reponen un programa al margen de los Sálvames y Piérdemes, en un canal que sólo vemos los que tenemos frikis en casa, el Discovery ( lo vemos hasta que logre sincronizar el Divinity) y que se llama: mil maneras de morir. Anoche relataron una forma de perecer sumamente interesante, a la par que muy cruel: tres soldados , dos ellos y una ella, al calor de la hoguera en el campamento. El que sobra, decide contactar íntimamente con un armadillo. Contactar contacta, pero el armadillo, que tiene 40 dientes como 40 soles, le muerde en toda al intimidad contactada y se la arranca de cuajo, de resultas de lo cual, el soldado muere, ante la atónita mirada de sus amantes compañeros, que en lugar cercano andaban intimando. Yo no quise relatar el hecho delante de mis hijos, y me dispuse a contarlo en inglés, more o less, a mi Dragana, a media voz, y con total escándalo por su parte. Cuando la voz de Gorgorito sonó con impaciencia diciendo, maamiiiiiiiiiiiiii, jo, cuéntamelo a mi también, que ya sabes que me gusta la sangre. Que sinceridad.
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