lunes, 26 de agosto de 2013

Es inevitable. cuando el padre Francesco me regaló los rosarios para los niños (gracias padre), inmediatamente pensé en ella. Tamara. mira tu por donde, que se me va a convertir en referente espiritual. No lo digo de cachondeo, que la muchacha tiene mucho mérito, que iba para tonta del bote, y ha acabado haciéndonos gracia. Mira con que soltura pasa por la vida, que elegancia, que naturalidad, que saber estar, que hablar inglés ...Del  video de Vanity Fair con un bogavante en la mano ( que repelús chica ) y una copa de champan,  a la explanada de la catedral de la Almudena, poniendo el toque de glamour al Sacramento de la Confirmación. Eso es una vida completa y lo nuestro paparruchas. Que mujer realizada ni nada, Tamara está realizada, y bien hecha, por cierto. Yo con ese cutis y un fondo de armario como el agujero negro de Einstein, seguro que en el avión también me acuerdo de rezar el rosario. Y no le quitemos gloria, que muchas con mejor cutis y armario con más profundo fondo, no les da para tanto. Yo personalmente no veo la hora de que comience el reality show de Divinity, que le llaman reality por no llamarle fantasticy, porque de real nada de nada, y de show todo, aunque para nosotros, los simples mortales, el día a día de esta moza tampoco tiene nada de real y se aleja bastante de lo que conocemos como mierda de lunes. Y sin embargo, yo le he cogido cariño, igual por haber crecido a su lado, viendo desde niña su evolución y la de su hermano José Ignacio ( ¿ como dices que se llama el chaval?), que más o menos menstruamos a la par, vaya.

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