domingo, 6 de octubre de 2013
Suele haber entre los hermanos, parecidos razonables. Incluso si como es mi caso, uno es el guapo y al otro le quedó, como premio de consolación la supuesta cabecita. Hay hermanos calcaditos, y otros con parecidos razonables, incluso poco parecidos, pero que la convivencia diaria asemeja. Por ello mismo es un fenómeno a estudiar . Si ponemos a un Rivera-Ordoñez al lado de un Rivera-Paquirri, no hay número para sacar diferencias. Vale que no tienen la misma madre, pero digo yo que algo pondría el padre, además del capote. Porque lo que es parecerse, no se parecen. Y que alguien me diga lo contrario. Igual si a Paquirrin le ponemos de traje y corbata azul, le subía algo la color . O si le ajuntamos a una novia que haya acabado si quiera el ciclo medio de peluquería. Aunque además tendríamos que hacer un implante de pelo. Con la pelo que tiene la madre, por todos lados, intuyo, y el chiquillo se le queda más pelao que un boquerón. A mí, como a todo el mundo en este país y los países que ven la 1 internacional, el chaval me cae bien, porque lo tenemos asumido como una víctima del sistema ( el sistema viene a ser, en este caso, el Hola). Pero no vamos a justificarle, porque el chico, lo mismo podía haberle dado por estudiar y hacerse un master, aunque fuese del universo, y destacar, que se yo, como asesor o como administrador, en vez de como pinchadiscos. No se trata de criticar, ni de compadecer, que eso ya llevamos décadas haciendo. Yo lo que digo, únicamente, es que a los hermanos, no se parece. Habrá que ver si tiene alguna semejanza con su hermana, aunque sea adoptiva.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario