domingo, 13 de octubre de 2013
No puedo ser yo la unica persona que recuerde aquellas viejas historias. En ocasiones, treinta años despues, me cruzo por la calle sobre todo en el pueblo con esas personas que en mi infancia me contaron aquellas leyendas y me resulta entrañable. Por ejemplo, aquella de que en las vias del tren se oía un extraño aullido, y que se decia que era el lamento de una mujer que habia muerto en una vieja casa " que está pegada a la vía" ( literal) .Yo como las vias del tren quedaban fuera de mi ámbito vital en la infancia, o sea, dos calles o tres al norte, y ya no era mi territorio, imaginaba una casa vieja, por aquel entonces las habia a montones, y que tras las ventanas oscuras se veia una luz que iluminaba aquella señora en camisón, con la vela en la mano, porque yo de siempre he sido de mucho imaginar. Y un dia tras otro aquella historia de los aullidos en un lugar indeterminado entre la casa y las vias del tren, y recuerdo la fila de la escuela, y que los lunes de mañana eran mas cundidos en historias de este tipo. Y me las contaban a mi, supongo que por pecar de pardilla, o porque no era de aquel barrio, pero anda que no me gustaría saber si esto se lo contaban a las demás de clase, o de la calle, y si éstas se lo creían ( y este es buen momento para confesarse) y un día te decían que nosequien, (yo nunca conozco a nadie, y por aquel entonces tampoco, mi ámbito de conocimiento social ha sido y es limitado ) , que es hermano de nosequientitos, que eran entonces chicos grandes y hoy mozos viejos, se habia acercado una noche a la casa..y aquello era una lechuza, si lechuza, búho por aquel entonces no decíamos, no eramos tan cultos. Y la otra de una mujer que se habia despertado con un esqueleto al lado. Esa es buenisima, yo me imaginaba a una señora con la cabeza llena de rulos y a su lado un esqueleto de los que nosotros los niños conocemos como esqueleto, que es como un señor muy flaco y blanco, y supongo que en ningun momento dude de que aquellas historias eran ciertas, porque se con nombre y apellido quien me las contaba, que me pasaba un año y repetia segundo de la EGB, y como me iba a engañar a mi un mayor que encima repetía y que tenia un monton de hermanos mayores que vivian todas estas historias tan, tan de cerca. La semana la pasábamos discutiendo sobre la veracidad de la historia de la mujer del pueblo cercano que se despertó con un esqueleto al lado. Otra buena historia de por aquel entonces ( cuando los sábados por la mañana íbamos a la escuela, al patio, a jugar mayormente) era la de curva, esa la contaba nuestra querida berrozpe, que era muy de las historias de la chica de la curva ( la de en esta curva me maté yo) y de cantar "madre anoche en las trincheras". Yo todo me lo creía, un rato, luego me caía de algún sitio y se me pasaba el susto llorando por mi rodilla.
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